
Muchas personas que sufren de alguna patología en el corazón deben recurrir a la implantación de un marcapasos, una herramienta que les ayuda a vivir mucho mejor. Un marcapasos es un pequeño dispositivo electrónico que da energía al corazón a través de un cable eléctrico. De esta manera indica al órgano principal qué ritmo debe seguir, y controla que los latidos vayan acorde con la demanda del organismo y de las actividades que la persona realiza.
El doctor Félix Rovira, jefe de sección de cirugía cardíaca y responsable de la unidad de
marcapasos del Centro Cardiovascular Sant Jordi de Barcelona, profundiza sobre la implantación de
marcapasos y la evolución que estos aparatos han sufrido en los últimos años.
Implantación de Marcapasos
En los últimos tiempos la implantación de
marcapasos se ha ampliado a otras problemáticas, y no se ha orientado solo a las
arritmias como se venía haciendo hasta ahora. Hoy en día también se utiliza en casos de insuficiencia cardíaca y para las
arritmias cardíacas rápidas, sobre todo para las que pueden ocasionar síncopes o pérdidas de conciencia. Su implantación se hace con anestesia local en el 90% de los casos. Por medio de una pequeña incisión se busca una vena por la que introducir un pequeño cable que va hasta el corazón. Un 5% de los pacientes puede necesitar sedación por un problema de nervios o por alguna otra patología que sufran, pero por lo general esta intervención no es nada complicada. Un
marcapasos no se nota, es muy plano.
Evolución Tecnológica
Los
marcapasos han evolucionado tecnológicamente de una forma espectacular. En los últimos diez años la tecnología ha permitido que sean más pequeños, de menos peso, que tengan más prestaciones y un mayor abanico de soluciones para tratar enfermedades. Además, han mejorado en fiabilidad y es muy poco habitual que se estropeen. Los
marcapasos de nueva generación se adaptan muy bien a la
frecuencia cardíaca del paciente y a sus actividades, tanto si son de un ritmo algo intenso como si la persona está en reposo. Estos aparatos saben detectar si el paciente está durmiendo, caminando o subiendo unas escaleras.
Por lo que respecta a las baterías, en teoría deberían tener una mayor duración, pero al añadirse nuevas prestaciones al
marcapasos la duración no ha variado mucho. Si se exigen más aplicaciones técnicas la batería se consume más. Así pues, la duración de éstas está establecida en unos 8-10 años. Cuando se precisa cambiarlas el paciente debe someterse a una sencilla intervención que consiste en una pequeña escisión. En 5 minutos, y sin riesgo alguno, la batería está renovada.
Sensaciones tras la implantación de un Marcapasos
El doctor Rovira comenta que los pacientes, tras la implantación de un
marcapasos, manifiestan sentirse seguros otra vez. Sienten que su corazón late de forma regular de nuevo, y se sienten capaces de volver a conducir, caminar despreocupados, etc.
Diferentes Modelos de Marcapasos
Tal y como ya hemos dicho, los
marcapasos de hoy en día se adaptan al ritmo de vida del paciente que lo lleva. Por tanto encontramos diversos modelos de
marcapasos que servirán para cubrir diferentes tipos de necesidades. Evidentemente una persona muy activa no requerirá del mismo dispositivo que otra que lleva una vida muy calmada. Algunos
marcapasos estimulan solo una cámara, otros dos. Hay variedades que controlan los ritmos rápidos y otros llevan asociados un sistema desfibrilador automático que impedirá
arritmias ventriculares malignas. En total podemos distinguir unos 5 o 6 modelos distintos.
Contraindicaciones
Una persona que lleve un
marcapasos no puede someterse a resonancias magnéticas ya que el campo magnético que se genera podría alterar el ritmo del aparato. Por lo que respecta a los arcos detectores de metales, como los que hay en aeropuertos o juzgados, el paciente no deberá pasar por ellos. El
marcapasos no solo podría alterar su ritmo sino que podría llegar a desprogramarse. Para no tener problemas con las personas encargadas de estos sistemas de control, el paciente deberá acreditar la implantación del
marcapasos por medio de un carnet especial que lo valida, una documentación de la que toda persona implantada dispone.