
La braquiterapia es un tratamiento del cáncer de próstata que posee multitud de ventajas frente a otros tipos de radioterapia. Uno de sus puntos a favor es el de liberar la radiación necesaria en un periodo menor, a la vez que su precisión reduce el riesgo de que los tejidos y órganos cercanos al tumor se vean afectados.
El doctor Benjamí Guix, oncoradioterapeuta y director médico de la Fundació Imor de Barcelona, comenta las ventajas de la braquiterapia a la hora de tratar tumores de próstata.
Braquiterapia, Tratamiento de Elección
Se está empezando a considerar la braquiterapia como tratamiento de elección en muchos casos de cáncer de próstata, sobre todo en aquellos que están organoconfinados, donde la braquiterapia se convierte en la opción ideal. Esta opción terapéutica permite curaciones más altas con las mínimas secuelas y efectos secundarios, manteniendo mejor la calidad de vida sin necesidad de post- operatorio.
Comparación entre Braquiterapia y Radioterapia
Los tumores de próstata responden muy bien al tratamiento con radiaciones, y la diferencia entre radioterapia externa y la braquiterapia reside en la fuente de donde proceden las radiaciones. En el caso de la radioterapia externa la fuente emisora está fuera del paciente, y en cambio en la braquiterapia ese punto de partida de la radiación está dentro de la próstata. El único inconveniente en esta última opción es que las fuentes de radiación se tienen que colocar en el interior del cuerpo aunque sin necesidad de cirugía. En cuanto a rapidez, la braquiterapia es más rápida y precisa que la radioterapia externa porque es un tratamiento que va de dentro a afuera. Además, no irradia a los tejidos que están cercanos al tumor. Por estos motivos, la Sociedad Americana de Oncología considera que la braquiterapia es uno de los mayores avances en el cáncer de próstata en el año 2010.
Rápida Recuperación
La clave esta en diagnosticar el tumor lo antes posible. Una de las herramientas que se utilizan es el análisis de los niveles de PSA. En los casos en que el PSA es bajo, basta con un tratamiento de braquiterapia. En cambio, cuando el PSA es más elevado de 10 y el tumor es más agresivo, lo mejor será combinar la braquiterapia con radioterapia externa, incluso en algún caso con terapia hormonal. Se introducen las semillas en el interior de la próstata con anestesia y al día siguiente el paciente puede hacer vida normal. Hablamos de tratamientos individualizados para cada paciente donde el riesgo para el resto de órganos cercanos es muy bajo, casi excepcional. Por lo general con una sola sesión de braquiterapia es suficiente pero si los tumores son muy agresivos se pueden tratar de forma fraccionada.