
Cuando hablamos de vejiga hiperactiva nos referimos a un síndrome muy habitual en pacientes femeninas y que se debe a las contracciones involuntarias de un músculo que afecta a la zona de la vejiga. Como consecuencia se genera una hipersensibilidad miccional con pérdida de control, se aumenta la frecuencia urinaria, y se acentúa la urgencia de la incontinencia urinaria.
El doctor François Peinado, urólogo del Hospital Montepríncipe de Madrid, nos explica con detalle las problemáticas que genera el síndrome de
vejiga hiperactiva.
El Síndrome de Vejiga Hiperactiva
El síndrome de
vejiga hiperactiva es una patología compuesta por múltiples síntomas, el fundamental de los cuales es la presencia de urgencia miccional, tanto aislada como acompañada de episodios de
incontinencia urinaria. También se percibe un aumento de la frecuencia miccional, sobre todo por la noche. La persona que padece esta enfermedad tiene verdaderas dificultades para contener su orina, y si no tiene un baño cercano, acaba por orinarse encima. Evidentemente esta patología agrava la calidad de vida del paciente que la sufre. Se presenta más en mujeres que en hombres, aunque estos últimos desarrollan estos problemas cuando tienen alguna afectación prostática.
Cómo detectar el problema
Los médicos utilizan cuestionarios para valorar si un paciente tiene síndrome de
vejiga hiperactiva. Las cuatro preguntas que se realizan son si les cuesta retener la orina cuando aparecen las ganas de ir a baño, si necesitan ir al baño con mucha frecuencia, si por la noche se despiertan con muchas ganas de orinar y de forma urgente, y si tienen
pérdidas de orina. Cuando se responde que sí a tres de estas cuestiones, es evidente que ese paciente padece este síndrome. Una vez obtenidos estos resultados, se debe realizar una ecografía para estudiar la vejiga y riñones, una exploración y un
estudio urodinámico, que es la prueba fundamental. Esta prueba consiste en colocar catéteres alrededor de la vejiga y se hace orinar a la mujer. A través de unos gráficos se realiza el diagnóstico final. Por otra parte también se le solicita al paciente que realice un diario donde se recojan todas las veces en que una persona va al baño, apuntando la hora y la cantidad de orina que se expulsa. Existen casos de pacientes que precisan orinar veinte veces al día y otras quince más por la noche. La elaboración de este diario hace que los pacientes sean consciente de las veces que necesitan ir al lavabo.
Tratamientos disponibles
Las herramientas que se usan para tratar el síndrome de
vejiga hiperactiva pasan en un primer plano por la toma de medicamentos. Algunos muy específicos actúan sobre la vejiga relajándola. Los tratamientos son muy a largo plazo, así que los pacientes deben tener paciencia y mantenerlos durante un mínimo de seis meses. Uno de los tratamientos más innovadores que se está aplicando en este campo es el de la toxina botulínica, una forma de tratar a los pacientes que no obtienen resultados con los tratamientos farmacológicos. El procedimiento pasa por la inyección de esa toxina de forma que paralice la vejiga en cierta manera, y así lograr que la persona no necesite ir al baño tantas veces.