
El dolor es un síntoma multifactorial que requiere de una intensiva formación de los médicos en general y de los especialistas. Los abordajes terapéuticos que existen son diversos en función de la naturaleza de ese dolor, un dolor que en los casos de pacientes que lo sufren de forma crónica precisa de una especial atención y cuidado para lograr la mayor resolución posible.
La doctora Maria Victoria Ribera, responsable de la unidad de dolor del Hospital Valle de Hebrón de Barcelona, se enfrenta cada día a infinidad de casos de dolor crónico que deben ser tratados desde diferentes puntos de vista.
Abordaje Integral del Dolor
Los especialistas en la materia están de acuerdo con que el abordaje del dolor debería ser de forma multidisciplinar. A ser posible deberían integrarse varias especialidades médicas y quirúrgicas para tratar a cada paciente, ya que esas molestias pueden ser provocadas por una o varias causas. Son muchas las patologías que pueden derivar en dolor por lo que un abordaje integral de éste siempre constituirá una ventaja para el paciente.
El Dolor debe Tratarse
Muchos pacientes en Europa no reciben el tratamiento adecuado para el dolor que sufren. Lo cierto es que aún no existen suficientes unidades del dolor con especialistas que quieran dedicarse a su abordaje, por lo que los pacientes no reciben el tratamiento correcto. Un dolor crónico puede derivar tanto de una intervención quirúrgica como de una neuropatía diabética, por citar dos ejemplos. El amplio espectro de posibilidades exige la presencia de especialistas que sepan tratar estos dolores crónicos.
Del Médico de Atención Primaria a la Unidad del Dolor
Los médicos de atención primaria constituyen el primer escalón de tratamiento porque son los primeros en visitar a los pacientes. Afortunadamente, cada vez más médicos se están interesando en ampliar sus conocimientos acerca de los tratamientos del dolor y de integrarse en la mecánica de su abordaje. El médico de atención primaria derivará al paciente al especialista que crea conveniente, ya sea el neurólogo o el traumatólogo. Cuando las especialidades médicas y quirúrgicas no han conseguido mejorar o controlar ese dolor, el último escalón al que acudir son las unidades del dolor.
El Uso de Opioides y la Automedicación
En los últimos años se ha duplicado la prescripción de opioides en España con la finalidad de tratar dolores crónicos. Lo cierto es que en nuestro país el consumo es muy bajo si se compara con el del resto de lugares de Europa. Y es que todavía existe el tabú de que los opioides generan problemas a largo plazo, tanto de tolerancia como de adicción, y por eso aún cuesta que se instauren como tratamiento. De momento solo se recetan de forma generalizada en dolor oncológico. Por lo que respecta a la automedicación es necesario concienciar a la gente de lo peligrosa que ésta práctica puede llegar a ser, más aún si se toma algún tipo de medicación por otra patología. Nunca hay que automedicarse, por muy buenos resultados que determinado fármaco esté dándole a un familiar o conocido. Cada persona es distinta y un médico es el único capacitado para recetar un medicamento.
Dolor Neuropático
El dolor neuropático es el dolor más difícil de controlar en todas las especialidades médicas. Está provocado por una lesión del sistema nervioso tanto central como a nivel periférico. Un paciente con un accidente vascular, un ictus o por culpa de un tumor craneal, incluso por una infección, puede desarrollar este tipo de dolor. El dolor neuropático puede controlarse en un 40% de los casos pero en el resto no se puede solucionar, así que el paciente debe aprender a convivir con él. Por eso las unidades del dolor cuentan con psicólogos que dan apoyo a los enfermos para que asuman su nueva situación. Existen muchos abordajes del dolor neuropático, depende del tipo de causa. Hay tratamientos farmacológicos, técnicas minimamente invasivas, la colocación de un estimulador cerebral, e incluso la suministración de morfina en los casos de mayor gravedad.