
Según el doctor Gilberto Chéchile, urólogo y director médico del nuevo Instituto de Enfermedades Prostáticas ubicado en el Instituto Dexeus de Barcelona, si no se hospitaliza a un paciente con un cuadro de prostatitis o no se le trata adecuadamente puede llegar a sufrir una
septicemia con riesgo vital. Esta infección se acompaña de fiebre alta (39 o 39,5 grados), y de orina con escozor, sensación que los enfermos describen como "orinar como vidrio picado", agrega el doctor.
Todo prostatismo tiene tratamiento, ya sea por medicación o ya sea por
láser verde, un método poco agresivo que da soluciones en 24 horas.
Para los afectados de
infecciones repetidas de próstata, producidas por orina retenida y la consiguiente alteración en la vejiga, se indica la cirugía.
En cuanto al llamado
síndrome de dolor pélvico crónico debido a la próstata, Chéchile explica que esta dolencia de causa inflamatoria no tiene un tratamiento específico, por lo que, al ser difícil de solucionar, comporta que los pacientes suelan vivir un periplo por varios urólogos. Parece que las nuevas moléculas a base de
inhibidores de la alfa-5 reductasa están obteniendo mejoras terapéuticas en esta clase de pacientes.