
El doctor Primitivo Ortega, jefe del servicio de otorrinolaringología del Hospital de Móstoles de Madrid, dice que todos podemos sufrir un pólipo en la laringe porque todos usamos la palabra para comunicarnos, pero quien se "excede hablando" puede tener más números para desarrollarlo. Un pólipo en las cuerdas vocales provoca disfunciones en la voz, como afonía o ronquera.
En el caso de la poliposis nasal, muy asociada a la rinitis, a veces los pólipos son tan grandes que se hacen visibles saliendo por la nariz. El tratamiento para estos tumores no malignos se basa en la administración de cortisona y, en el peor de los casos, cirugía.