
Si un
niño ronca, los padres deben acudir al médico. Y es que puede que el niño tenga alguna afección en las
amígdalas o que éstas sean más grandes de lo que debería.
Hoy en día esto se soluciona con una fácil y rápida intervención. Y es que el
láser ha revolucionado también este campo.
El doctor
Jordi Coromina,
otorrinolaringólogo pediátrico del
Centro Médico Teknon, explica que si un
niño ronca habitualmente puede haber un problema detrás y es que suele estar enfermo. Unos días puede ser normal pero meses no lo es.
Las
amígdalas fabrican anticuerpos que son "
los soldados que se enfrentan a los enemigos que tenemos". Son las defensas. Por eso, ahora los médicos son más conservadores que antes ya que se solían extirpan con frecuencia las
amígdalas.
Ahora cuando las
amígdalas son excesivamente grandes, éstas se reducen pero no se quitan y así el niño sigue fabricando las mismas defensas. Y además ahora se hace con
láser y no de la forma tan traumática que se hacia hasta ahora. El
láser permite definir el nuevo tamaño.
Además, el
láser tiene la gran ventaja de que no sangra y los
niños se van a casa el mismo día. A las seis horas de la operación ya están bien. Además, esta técnica no es agresiva. Por eso, los padres no deben temer a esta operación.
Este doctor ha escrito un libro con el
doctor Estivill. En él se explica que incluso el niño puede hacer apneas y en estos casos "
la enfermedad es más importante". Y es que puede afectar a la
salud del niño. Pero a pesar de la problemática que suponen estas
apneas, esto no tiene relación con la muerte súbita.