
El hospital barcelonés Germans Trias i Pujol de Badalona, Can Ruti, espera recuperar hoy jueves la normalidad tras la espesa humareda que se declaró ayer al mediodía y que obligó a escapar por las salidas de emergencia y a refugiarse en la azotea a centenares de personas entre personal sanitario, visitantes y pacientes. El fuego, que fue rápidamente controlado, se originó en el sótano del centro por causas desconocidas.
El siniestro comportó que se tuviera que evacuar a otros hospitales a más de 60 pacientes y niños y dar de alta antes de tiempo a unas 40 personas. De igual modo, se instaló un hospital de campaña frente al edificio para atender a los enfermos que no podían volver a sus habitaciones. Se espera que a lo largo de las próximas horas se restablezcan los servicios de telefonía e informáticos. Por ahora se han suspendido unas 50 operaciones quirúrgicas y unas 1.000 consultas externas.