Los factores de riesgo del ictus son los mismos que para la enfermedad vascular, lo que pasa es que para el ictus alguno de estos factores tiene más importancia y otros factores no son tan relevantes como para otros efectos vasculares como es el corazón. Para el ictus el factor de riesgo más importante, aparte de la edad, mucho más frecuente a partir de lo 65 años, está la hipertensión arterial. También la cardiopatía isquémica, el colesterol elevado, el tabaco, la diabetes y otros conllevan ese riesgo asociado.
La presentación del ictus, (golpe en latín), define muy bien lo que sobreviene, ya que con prevención se podría abortar la mayoría de estos casos en que se presenta el ictus. Luego hay otros factores más estructurales o genéticos, que lógicamente no son tan controlables y por tanto presentan una facilidad para el ictus de difícil prevención.
En general los pacientes que presentan fibrilación auricular representan más o menos el 20% de los ictus que se presentan, no en vano es una arritmia cardiaca que predispone a la formación de trombos en las cavidades del corazón, y estos pueden desprenderse y viajar hacia el cerebro a través del árbol vascular. Controlando esta fibrilación auricular se pueden evitar dos de cada tres ictus relacionados con este proceso, por ello hay que insistir en la prevención.
Cuando se habla de ictus se circunscribe a todo aquello que sea un accidente vascular cerebral de forma aguda: infartos cerebrales por trombosis o embolias, y también las hemorragias cerebrales.
En cuanto a la prevención, el tener un factor de riesgo añade riesgo, pero si suma dos factores no suma el mismo riesgo sino que lo multiplica, y si tiene tres factores de riesgo y fuma aumenta de forma exponencial, y por tanto los hábitos de vida, el control de la tensión, la buena alimentación, el abandono del tabaco y el alcohol, junto a una dieta equilibrada será la mejor prevención posible, sobretodo en personas de mediana edad.
La población debe concienciarse de que los controles médicos son muy necesarios, y que la calidad de vida depende no tanto de las soluciones médicas sino de la propia voluntad de las personas por llevar una vida equilibrada. Más información en Ictussen

Categorías de Salud





