
(Agencias).- La infección por el
adenovirus-36, que causa el catarro, podría propiciar el desarrollo de la
obesidad, al menos en algunos casos, según se desprende de un sorprendente estudio elaborado por el Centro de Investigación Biomédica Pennington, en Louisiana (Estados Unidos).
El adenovirus-36 humano (Ad-36) transforma las
células madre adultas procedentes de tejido graso en células de
grasa, mientras que las células no expuestas al virus se mantienen invariables. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que todas las personas infectadas desarrollen exceso de peso. De lo que se trata, según los investigadores, es de aprovechar estos hallazgos para buscar nuevos tratamientos contra la obesidad.
Los científicos han recopilado datos que les permiten deducir que hasta un 30 por ciento de las personas obesas y un 11 por ciento de las personas delgadas podrían estar infectadas con el virus AD-36. A partir de ahora, los esfuerzos irán encaminados a tratar de averiguar por qué algunos individuos infectados ganan
peso y otros no.