El colesterol es un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad cardiovascular como un infarto, una trombosis o un accidente cerebro-vascular. Tan importante como el colesterol es el exceso de peso, el nivel de glucosa en sangre o las cifras de tensión arterial.
En las consultas de atención primaria existen unas escalas que se utilizan para valorar el grado de cada paciente de desarrollar el riesgo vascular a lo largo de 10 años. En esas tablas se miden los factores de riesgo antes mencionados y según las cifras, se tiene mayor o menor riesgo de padecer un infarto a lo largo de 10 años. Si se tiene una tensión por encima de 14/9, el colesterol por encima de 200 o su índice de masa corporal supera los 25, más riesgo hay de padecer un infarto o un accidente vascular.
Mucho de estos factores de riesgo están relacionados con el estilo de vida, fundamentalmente con la forma de comer, con el ejercicio físico, el tabaco y el consumo excesivo de alcohol. Si el estilo de vida no es saludable, el riesgo aumenta.
Se han de inculcar estos hábitos desde niños. El peso es un factor que debe controlarse a partir los 20 años, la tensión arterial debería controlarse una vez al año como el colesterol, del que deberían hacerse una determinaciones para ver si todo está correcto. Los niveles de glucosa deben controlarse a partir de los 45 años y repetirlos cada 3 años.
Una persona puede convivir con la hipertensión sin que ésta dé ningún síntoma y la mayoría de las veces, acaba con un accidente como un infarto o una trombosis en el hospital.
La Doctora Llorente recomienda moderarse en las comidas, comer de manera saludable, ingerir la menor cantidad de grasas posibles, sobre todo las animales, aumentar la ingesta de pescado por su aporte de Omega 3 y aumentar el consumo de frutas y verduras.

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