
Según datos de cuatro análisis retrospectivos presentados recientemente en el XXVI Congreso de la Academia Europea de Alergología e Inmunología Clínica en Suecia, el
corticoide nasal mometasona furoato reduce de forma significativa los síntomas oculares de la
rinitis alérgica estacional, como el picor, el escozor o los ojos llorosos, además de la congestión nasal propia de esta enfermedad.
Uno de cada cuatro europeos padece rinitis alérgica, cuyos síntomas reducen en gran manera la calidad de vida y el rendimiento escolar o laboral de quienes lo padecen.
En el Congreso, además, se presentaron otros dos estudios que confirman la eficacia del corticoide nasal mometasona furoato para el tratamiento de pólipos nasales. Los pólipos nasales aparecen a menudo en la mucosa de la nariz: cuando hay una inflamación, los vasos sanguíneos pueden llegar a ser porosos, lo que permite que el agua se acumule en las células produciéndose los pólipos, saquitos parecidos a granos de uva. Entre los síntomas que producen los pólipos nasales destacan la congestión nasal, infecciones crónicas, disminución del sentido del olfato, dolores de cabeza o ronquidos. Su extirpación quirúrgica es un método utilizado como último recurso, pero los pólipos pueden volver a aparecer.
La rinitis alérgica
La rinitis alérgica afecta aproximadamente a uno de cada cuatro europeos. Entre sus síntomas destacan los estornudos, la congestión nasal, picor de nariz y de ojos, rojez ocular y ojos llorosos, pudiendo tener un impacto negativo en las actividades cotidianas de los pacientes, tanto en el ámbito laboral y escolar como en el tiempo libre y de descanso. Cada vez hay más evidencias que asocian estos síntomas con la alergia y otras patologías respiratorias, como el asma.
Según la Organización Mundial de la Alergia, la rinitis supone cada año un coste aproximado de 20.000 millones de dólares, incluyendo tratamientos, absentismo laboral y visitas al médico.