
Los tumores de riñón, vejiga y testículos no destacan por ser los de mayor prevalencia, pero sí que es cierto que últimamente se han detectado más casos. Es por ese motivo que una buena prevención y el diagnóstico precoz pueden ser claves para una curación rápida.
El doctor Gilberto Chéchile, urólogo y director médico del Instituto Médico Tecnológico y del Instituto de Enfermedades Prostáticas en USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, comenta las características de estos tumores que a pesar de tener una baja incidencia, es necesario conocer.
El Tabaco, el Culpable
El cáncer de vejiga está directamente relacionado con el tabaco y como cada vez hay más personas que fuman, es evidente que los casos con este tipo de tumor han aumentado. Por otro lado también hay que tener en cuenta que muchas mujeres se han incorporado al hábito de fumar, algo que también ha ayudado a un aumento de incidencia.
Cirugía Endoscópica en Tumores en Fase Curable
En el caso del cáncer de vejiga, es importante que el diagnóstico sea rápido, cuando esté en un estadio curable y que así la solución pase por una cirugía mínimamente invasiva. El 75% de los casos se detectan cuando el cáncer aún está en un estado superficial por lo que con una operación endoscópica se soluciona. Eso sí, el paciente debe saber que en estos casos cuenta con un 50% de posibilidades de que el tumor se reproduzca en otra zona de la vejiga o del aparato urinario. Si las células cancerígenas son muy agresivas se instaura un tratamiento endovesical durante la semana posterior a la operación, con la finalidad de reducir las posibilidades de reproducción.
Señales de Alerta: El Sangrado
La señal de alerta más común en este tipo de tumores es el sangrado en la orina. Muchos médicos pueden creer erróneamente que se trata de una infección, y recetar antibióticos para terminar con ella. El sangrado del cáncer de vejiga alenta esta teoría ya que aparece y desaparece bruscamente. Cuanto más tiempo dure el sangrado más probabilidades hay de que el cáncer se expanda hacia la profundidad de la vejiga y se haga un tumor infiltrante cuyo tratamiento pasará por extirpar la vejiga. Un 25% de los hombres a quienes se detecta un tumor de vejiga son diagnosticados demasiado tarde, y tienen que pasar por la cirugía radical.
Tumor de Riñón
Hoy en día el tumor de riñón se detecta normalmente con una ecografía que se hace por rutina o por algún dolor en la zona lumbar. Por lo general se descubren cuando aún son pequeños, de 2 o 3 cm, así que es posible optar por la cirugía parcial y conservar el órgano. Cuando se detecta el tumor porque muestra señales propias de su existencia, su tamaño es ya tan grande que debe aplicarse cirugía mayor. Hablamos de masas muy voluminosas que no se pueden extraer por un orificio.
Cáncer de Testículo
Los hombres deberían tener por costumbre auto-examinarse los testículos cada 6 meses, y ante cualquier bulto que se encuentre acudir al urólogo para que efectúe un diagnóstico. El cáncer de testículos es muy común en gente joven, aunque no es un tumor que aparezca con mucha frecuencia. La incidencia de curación incluso en los casos más avanzados es superior al 90%, ya que la quimioterapia en estos casos resulta muy eficaz.