
Factores como la edad, los partos, el estreñimiento o la obesidad son los culpables muchas veces de la irritación del suelo pélvico, algo que se traduce en problemas de incontinencia de orina.
La doctora Rosa Porqueras, médico adjunto del departamento de ginecología, obstetricia y reproducción de USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, explica qué hacer cuando los problemas de incontinencia de orina comienzan a manifestarse.
Incontinencia de orina
Son muchas las personas que tienen problemas de incontinencia de orina. Antes se vivía o bien como un tema tabú o, por el contrario, como algo normal en el proceso de envejecimiento, por lo que muchas mujeres no consultaban con su ginecólogo. Sin embargo, hoy en día es un tema que se trata de forma más abierta. La bipedestación, que nos ha permitido caminar, ha tenido como repercusión que todo el peso de la gravedad recaiga sobre el suelo pélvico y así se favorezca su debilitación y la aparición de problemas de incontinencia. También influye la genética puesto que si hay un factor hereditario débil, es más probable que estos problemas aparezcan. Además, se ha observado que la incontinencia de orina también afecta a mujeres jóvenes que practican deportes bruscos ya que esos ejercicios repercuten directamente en la zona del suelo pélvico. Así pues podemos observar que la incontinencia de orina no es un problema asociado simplemente a la edad.
¿Cómo tratarla?
Existen distintos tipos de incontinencia y no todas ellas son debidas a la falta de fuerza en el suelo pélvico. De todas formas, estas mujeres deben saber que en la actualidad hay tratamientos conservadores que pueden mejorar e incluso corregir la incontinencia y así evitar la cirugía para solventar el problema. De hecho, hoy por hoy los dos únicos tratamientos son los ejercicios y la cirugía. El tratamiento conservador consiste en realizar una serie de ejercicios para fortalecer la musculatura del suelo pélvico y, con esos ejercicios, mantener la musculatura con fuerza suficiente para evitar que cuando se produce un aumento de la presión intraabdominal se produzcan escapes. Este tratamiento rehabilitador siempre es la primera opción y, en caso de que no surja efecto, se debe recurrir a la cirugía.
Ejercicios para la incontinencia
Los ejercicios que se recomiendan son simples y se pueden hacer sentados en el autobús, viendo la televisión, en la cocina, es decir, en cualquier momento y lugar porque no requieren de grandes preparaciones. El problema que hay en nuestra sociedad es que nos cuesta reconocer la musculatura del suelo pélvico porque no nos enseñan de pequeños. Así que lo primero que hay que hacer es intentar que la mujer reconozca las estructuras y que sepa donde debe contraer. Una de las técnicas para ello es intentar cortar el chorro de orina mientras micciona. Otra manera es, acostadas en la cama, que se pongan la mano encima de la barriga, que imaginen que se les escapa la orina y que intenten cortar el chorro. Si no lo saben hacer se recomienda ir a un fisioterapeuta para que les enseñen a reconocer esa musculatura.