
Existen tratamientos para la psoriasis que al cabo de un tiempo dejan de funcionar en algunos pacientes. La doctora Eva Vilarrasa, médico adjunto del servicio de dermatología del Hospital Sant Pau de Barcelona, especialista en psoriasis y miembro del Grupo Español de Psoriasis de la Academia Española de Dermatología y Venerología, explica que por norma general, si un tratamiento funciona se mantiene, pero que si no se tolera o deja de actuar se deberá cambiar de inmediato.
En las guías clínicas, tanto en la europea como en la americana, están muy bien definidos los casos en que se debe optar por un tratamiento sistémico o por uno biológico. El punto que lo delimita es la gravedad de la psoriasis y su extensión, aunque también pueden influir otros factores como el subtipo de psoriasis, la localización de las placas, la afectación a nivel psicológico para el paciente o la invalidación que conlleva. Lo cierto es que cada fármaco tiene sus propias contraindicaciones individuales, pero en general estos medicamentos no deben aplicarse en personas con infecciones ni neoplasias activas y también hay que procurar que no haya una reacción de hipersensibilidad o alergia a esos fármacos.
Cambio de tratamiento
Se debe pasar de un tratamiento sistémico a uno biológico cuando este primero ha dejado de funcionar o aparecen efectos secundarios como intolerancias o alteraciones analíticas, aunque también se debe cambiar cuando los efectos del inicio empiezan a desaparecer. En Europa, para poder administrar un fármaco biológico, la persona tiene que haber probado primero uno sistémico o tiene que manifestar una intolerancia o contraindicación para ese medicamento. Los especialistas también apuntan que hay que esperar y dar margen de tiempo para que el medicamento haga efecto. Lo cierto es que unos fármacos van más rápidos que otros así que para valorar la eficacia lo mejor es dejar 12 semanas de actuación. Si tras estos tres meses no se han producido mejorías, se puede afirmar que ese medicamento no funciona en ese paciente.
Fármacos biológicos
La aparición de los medicamentos biológicos ha mejorado sustancialmente la calidad de vida de los pacientes con psoriasis. Antes estaban más limitados en cuanto a los tratamientos porque si un paciente acusaba los efectos secundarios o ese medicamento le estaba contraindicado, pocas opciones más tenían para escoger. En cambio ahora se puede optar por los tratamientos biológicos que en general son más bien tolerados, tienen una mayor eficacia y abren el abanico de opciones terapéuticas para ampliarlo.