
La tendinitis es una alteración bastante común en la zona de los pies. El señor Josep Manel Ogalla, Presidente del Colegio Oficial de Podólogos de Cataluña, explica porqué se produce y cómo se puede solucionar.
Tendinitis
La tendinitis no es más que una inflamación de los tendones. Las causas pueden ser varias pero todas pasan por el mismo proceso: un mal funcionamiento de los tendones hace que se tensión en y se compriman, con lo que se sucede una irritación. Esto provoca una inflamación que causa dolor.
El grupo de población con más riesgo de padecerlas son las personas activas, como los deportistas y las personas que están muchas horas de pie, moviéndose y haciendo esfuerzos. Generalmente las padecen personas jóvenes ya que su movilidad es mayor que la de la gente de edad más avanzada.
Sintomatología
La sintomatología que percibe el paciente es determinante a la hora de definir si se trata de una tendinitis o no. Normalmente empieza un dolor difuso en una zona concreta por donde pasa el trayecto del tendón. En esa zona la inflamación se acusa y se traslada de los tendones a las articulaciones. Por eso el dolor se presenta al hacer un movimiento determinado en el cual el tendón se contrae. Los pies son una de las zonas más frecuentes en las que aparecen las tendinitis porque son una zona pequeña en la que hay muchos tendones concentrados.
Diagnóstico
La charla con el paciente y la exploración física son suficientes para saber que se esta ante un caso de tendinitis. Cuando existe alguna duda ante el diagnóstico lo mejor es recurrir al diagnóstico por imagen, resonancias o ecografías, donde quedará claro el verdadero estado de ese tendón.
Tratamiento
Lo primero que hay que hacer es buscar un reposo lo más relativo posible. Además habrá que aplicar antiinflamatorios ya sea de forma tópica u oral, y utilizar vendajes musculares para ayudar a proteger la zona tendinosa que está inflamada. En el 90% de los casos este tratamiento soluciona la problemática, y cuando no es así habrá que recurrir a las infiltraciones. Por lo que se refiere al calzado a utilizar éste deberá proteger la zona donde se producen las tendinitis. Deberán ser zapatos que se ajusten al pie, con cordones o con velcro, para que el pie no vaya suelto dentro del zapato. Por último, deberán amortiguar el choque del talón contra la superficie dura del suelo.