
Carlos Espinosa, podólogo y Secretario del Col•legi Oficial de Podòlegs de Catalunya, comenta los diversos tipos de dolor de pies que podemos distinguir.
Cuando hablamos de talalgia nos referimos al dolor de talón, un dolor situado en la parte posterior del pie ya sea en la zona plantar o en la zona posterior del mismo. El origen puede ser muy variado: por afectaciones en los músculos, en los tendones, en partes óseas, causas sistémicas como enfermedades reumáticas, la presencia de anomalías en la formación del hueso del talón, por posibles traumatismos que hayan creado una deformación en la zona, por una infección en la piel, por pequeñas heridas, grietas por sequedad cutánea o por anomalías biomecánicas, un mal apoyo del pie mientras se camina o el excesivo apoyo por la parte interna o externa del talón.
Tratamiento de la talalgia
Una vez realizado el diagnóstico y sabiendo cual es el origen de esa talalgia, se ha de instaurar el tratamiento más adecuado en cada caso. El tratamiento puede ser conservador por medio del uso de soportes plantares, medicamentoso con infiltraciones o bien quirúrgico. En el caso de que se deba a una enfermedad sistémica el paciente deberá ser remitido al especialista.
Enfermedad de Sever
Los dolores de pies pueden afectar a cualquier persona, aunque suelen ser más acusadas en personas mayores que en jóvenes. De todas formas no podemos dejar de hablar de un dolor muy invalidante que se relaciona con el crecimiento: la enfermedad de Sever. Hablamos de un dolor inflamatorio y agudo que impide que el paciente pueda llevar una marcha normal.
La importancia del calzado
El calzado siempre debe adaptarse a nuestros pies y no al revés. Los zapatos que utilicemos deben respetar la fisiología de los pies que van a calzarlo y deberá adaptarse a su morfología teniendo en cuenta la longitud y anchura del pie. No todos los pies apoyan por los mismos puntos ni de la misma manera, así que hay que tener en cuenta las diferencias personales y circunstanciales a la hora de comprar el zapato, porque el peso, la edad, la actividad que ha de realizar la persona, se han de tener en cuenta a la hora de comprar.
Fascitis plantar
La fascitis plantar es otro tipo de alteración. En este caso hablamos de una inflamación de una estructura, la fascia plantar, que es una capa de tejido adiposo y conectivo que tiene como función soportar, proteger y aguantar las estructuras del pie. Discurre a lo largo de la superficie de la planta y de sus estructuras musculares y resulta fundamental para caminar. La fascitis plantar es como un desgarro en donde se inserta la fascia, es decir, en el hueso del talón.
Causas de la fascitis plantar
La causa principal de la fascitis plantar es un aumento en la tensión de esta estructura provocada, principalmente, por una alteración biomecánica como un pie cabo. Su origen también puede situarse en un traumatismo repetitivo que puede causar una inflamación y una degeneración en las fibras y, en consecuencia, crear un desgarro. Las personas que andan mucho, los corredores y aquellos individuos que abusan de la práctica deportiva son susceptibles de padecer esta alteración. Otros factores de riesgo a destacar son el hecho de trabajar muchas horas de pie porque se originan tensiones en la fascia plantar o la obesidad, ya que cuanto más peso tiene la persona más tensión habrá de aguantar la fascia plantar. Las variaciones anatómicas también son un motivo que pueden originar una fascitis plantar como, por ejemplo, el hundimiento del arco plantar.
Tratamiento para la fascitis plantar
El tratamiento recomendado para la fascitis plantar dependerá siempre de la causa de origen. Si hablamos de ejercicio físico, por ejemplo, habrá que rebajarlo en cuanto a intensidad y llevar a cabo cierto reposo. Otras medidas pasarán por el tratamiento farmacológico, las infiltraciones con corticoides en la zona de máximo dolor, medidas físicas como la crioterapia, los ultrasonidos, el láser, los vendajes neuromusculares que permitirán el movimiento del pie pero con un efecto analgésico y la descompresión de la zona. En el caso de las personas obesas, deberán ponerse a dieta para perder peso y así aligerar la presión en el pie. En la mayoría de casos, además, estas medidas deberán complementarse con un tratamiento ortopodológico con la utilización de soportes plantares.
Espolón calcáneo
El espolón calcáneo es un tipo de talalgia que afecta al hueso del talón y que se debe a una tracción excesiva o a microtraumatismos de repetición. El paciente siente un dolor agudo y punzante cuando apoya el talón en el suelo y sobre todo es mucho más exagerado cuando se da el primer paso por la mañana o tras un periodo de reposo. Por lo que hace referencia al tratamiento, éste es muy similar al de la fascitis.