
La osteoporosis es una enfermedad que casi siempre cursa de forma silente, y en algunas ocasiones puede provocar un aplastamiento de las vértebras. Las vértebras torácicas y la columna vertebral pueden quedar afectadas y los síntomas empeoran al caminar.
Todo ello puede acabar degenerando en una cifosis, es decir, una curvatura de la columna vertebral en forma de joroba.
El doctor Carlos Algara, jefe del servicio de traumatología y cirugía ortopédica de Clínica Pilar Sant Jordi de Barcelona, comenta cómo actuar ante un diagnóstico de este tipo.
Diagnóstico
El perfil de paciente con esta afectación es el de una persona mayor, muchas veces mujer que ya ha pasado la menopausia, y que de pronto, frente a un esfuerzo, nota un dolor agudo en la columna vertebral. Generalmente se localiza en la parte media o lumbar, y se trata de un dolor muy significativo a la vez que limitante. Esta molestia les lleva a consulta y es ahí donde se detecta el aplastamiento de las vértebras gracias a un estudio radiológico. Si existiera alguna duda, la resonancia magnética la despejaría.
Tratamiento
El aplastamiento de vértebras se trata de entrada con un tratamiento estándar del dolor, es decir, con reposo y corsé. Pero como en muchos casos el corsé no se tolera o la agudeza del dolor no cesa, se debe actuar en otro sentido para poder proporcionar una mayor calidad de vida al paciente. Existen otros tratamientos que pueden favorecer la buena evolución de la lesión, como la cirugía percutánea en la que se inyecta cemento dentro de la vértebra afectada. El efecto del calor del producto inyectado alivia y bloquea la trasmisión dolorosa de las terminaciones nerviosas, a la vez que consigue una buena resistencia en la zona. Hablamos de un cemento que se utiliza para prótesis de cadera y que todos los cirujanos ortopédicos conocen. El procedimiento se basa en rellenar el espacio entre vértebras para que dejen de estar aplastadas. El efecto suele ser casi inmediato y se realiza de forma ambulatoria.
Recuperación
La recuperación se lleva a cabo de forma rápida e inmediata, y de hecho un 90% de los pacientes tienen un alto grado de satisfacción con los resultados. Los pacientes pueden salir a pasear sin dolor, aunque no deberán olvidar realizar una prevención de cara al futuro cuidando su alimentación, moviéndose y tomando el sol.