Muchas enfermedades neurológicas comienzan a manifestar su sintomatología a través de trastornos de conducta. Aquellas patologías que afectan al sistema nervioso central pueden presentar cambios radicales en el comportamiento del paciente, y pueden ser símbolo de una demencia. Estas alteraciones son solo un ejemplo más de las diversas manifestaciones que entrañan las enfermedades neurológicas.
El doctor Pablo Martinez Lage, coordinador del grupo de neurología de la conducta y demencias de la Sociedad Española de Neurología, da a conocer estos trastornos que las personas con problemas neurológicos pueden padecer. Los trastornos de conducta en pacientes neurológicos Los trastornos de conducta, tal y como apuntábamos, son un síntoma más de la enfermedad neurológica que presenta un paciente. También constituyen la voz de alarma en determinados casos en los que todavía no se ha efectuado un diagnóstico cerrado. Éstos son los síntomas que más llevan a pacientes a ingresar en residencias. En el caso de una demencia leve, por ejemplo, los enfermos pueden mostrar un cambio de carácter. La persona se muestra más irritable, se enfada por cualquier cosa, sufre depresión, tristeza, decaimiento, apatía, e incluso abandona sus actividades rutinarias. Realizar el diagnóstico, una tarea nada fácil Al detectar el mínimo fallo de memoria en el paciente, se debe acudir al especialista e iniciar el proceso diagnóstico. No es fácil para un médico de atención primaria detectar la patología de base, en parte porque no dispone del tiempo suficiente para valorar cada uno de los síntomas del paciente. Por ejemplo, es muy difícil discernir cuando una depresión da síntomas cognitivos de cuando un caso de alzheimer provoca síntomas depresivos, ya que el cuadro clínico es muy similar. Por eso se exige una evaluación larga de la historia clínica y de las funciones cognitivas. Otra opción es poner un tratamiento antidepresivo y ver qué pasa al cabo de 6 meses, si la depresión mejora o no. Así se logra diferenciar una enfermedad de la otra. El trastorno de conducta, algo habitual Una de las conclusiones del seminario sobre trastornos de la conducta en alzheimer desvela que más del 90% de los enfermos de alzheimer tiene al menos un trastorno conducta en el primer año desde el diagnóstico de su enfermedad. Esto ocurre sobre todo en personas jóvenes, tanto en casos de alzheimer como de demencia temporal. Al efectuar el diagnóstico el médico debe informar de la existencia de estos síntomas, que pueden desaparecer si se usan los fármacos adecuados en las dosis correctas. Ante la aparición de estas alteraciones hay que acudir al médico, nunca resignarse ante el problema. Hay que cuidar al cuidador Cuando hablamos de personas con patologías neuronales degenerativas no podemos olvidarnos de la esencial figura del cuidador. La persona encargada de atender al enfermo tiende a presentar problemas de insomnio, estrés y ansiedad. Por eso es necesario que el cuidador esté bien informado, para que no desatienda su salud. Hipertensión, bajada de defensas que podría desarrollar infecciones, aumento de la incidencia de cuadros gripales... Estos son algunos de los problemas que los cuidadores sufren en sus propias carnes. Por eso tienen que estar alerta, prevenir estas patologías y buscar la ayuda en terceras personas que le facilite la calidad de vida necesaria. Porque el bienestar del cuidador aportará bienestar al enfermo.
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