Ello no quiere decir que todos tengan alguna afección concreta para padecer tos, ya que en ocasiones hay pacientes que tras una exploración profunda y sin que hayan otras causas evidentes, padecen tos de forma persistente y casual, que igual que les viene esta desaparece de golpe.
La tos produce molestias que afectan a la capacidad normal de las personas, no sólo a nivel personal sino también a nivel social, ya que les afecta al habla, a su capacidad oratorio y crean malestar en sus oyentes.
La tos es buena ya que es un indicador de la función de escoba que hace en el pulmón, ya que si no se tosiera, el pulmón se encharcaría y produciría ahogo, pero esto no indica que toda la tos sea buena, ya que puede ser indicativo de otras patologías como la tuberculosis que fue una enfermedad muy común, luego se dio por erradicada y ahora parece que está surgiendo de nuevo.
La obesidad, el tabaco, la ronquera, sí son factores que pueden inducir la tos, al igual que los que respiran mal, tienen los oídos taponados o sufren de reflujo gástrico que da mucha sensación de ahogo especialmente por la noche.
La tos por si misma no es un indicador de un posible cáncer de garganta, ya que para ello hay otra sintomatología más asociada como la afonía, las dificultades de deglución, y la sensación de pinchazo derivado al oído. En cuanto al cáncer de pulmón, esta tos debería ir acompañada de esputos con sangre en los fumadores y si podría ser indicativa.
La tos puede afectar igualmente a los niños, aunque especialmente si estos tienen vegetaciones, ya que durante la noche, el moco les baja de la nariz a la garganta y se producen bronquitis.
El tratamiento de la tos, en caso de que haya una patología definida como un cáncer pues mediante cirugía, en el caso de infecciones con la ingesta de antibióticos, si hay alergia con antihistamínicos, pero por regla general, cuando es simple tos, con algún tipo de antitusivo como la codeína, sedantes centrales de la tos, y luego están los mucolíticos, los vahos y las pastillas balsámicas.
Destacar que los ataques de tos, si son de cierta intensidad, pueden producir otras lesiones involuntarias, ya que la contracción del cuerpo durante la tos, hace que una mala postura, o un gesto a destiempo mientras tosemos, nos pueda hacer alguna lesión ya muscular o incluso traumatológica.

Categorías de Salud





