
El doctor Antonio Coca, catedrático de medicina interna de la Universidad de Barcelona y responsable de la unidad de hipertensión del Hospital Clínico de Barcelona, explica que la
automedición domiciliaria de la presión arterial se aplica tanto para confirmar un posible diagnóstico como para realizar un control de los pacientes ya tratados de hipertensión.
En el caso de confirmación o bien descarte de las sospechas de estar sufriendo la enfermedad, el paciente se toma la presión arterial en casa a lo largo de una semana, de lunes a viernes, a razón de dos tomas diarias: por la mañana, antes de la ingesta de su medicación, y por la tarde. La toma de medidas de la presión en cada bloque horario es triple, estableciéndose márgenes de 2 o 3 minutos de diferencia entre cada una de esas tres medidas. Por poner un ejemplo: por la mañana alguien se toma la presión, y los hará tres veces, esperando de dos o tres minutos antes de cada medida. El procedimiento será el mismo cuando lo realice por la tarde. Los datos serán anotados para que sean revisados porteriormente por el médico.
En los pacientes ya diagnosticados y que se pasan por la consulta del especialista cada 4 o 6 meses, se les controla la presión confiando en que el mismo enfermo se la tome en casa un día a la semana, siempre el mismo día, por la mañana y por la noche a la hora de la cena, en ambos casos antes de la ingesta de la medicación.
El doctor Coca advierte que
no todos los aparatos de automedición domiciliaria de la presión están clínicamente validados, por lo que recomienda consultar la web de la Sociedad Española de Hipertensión - Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha) para comprobar las referencias correctas en relación a esos aparatos.