AVISO:
La información contenida en esta página está destinada exclusivamente a profesionales sanitarios, por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación. Si no es usted profesional sanitario, www.vivirmejor.es recomienda abstenerse de leer este contenido , gracias.
En función de como se combinan inflamación y neurodegeneración hablamos de una forma de esclerosis múltiple u otra.
Esclerosis Remitente Recurrente, la Más Frecuente
Tal y como comenta el neurólogo Luis Brieva, la esclerosis remitente recurrente es la más frecuente. Aparece tanto en hombres como mujeres, mucho más en ellas, de entre 20 y 40 años. Se presenta en un primer brote que es un episodio de disfunción neurológica de una parte del sistema nervioso central. Las afectaciones suelen ser en el nervio óptico, el tronco del cerebro y la médula espinal. En relación al nervio óptico, los síntomas que aparecen son pérdida de visión, dolor o pérdida de la sensación de determinados colores. Por lo que se refiere al tronco del cerebro la afectación se relaciona con el vértigo y la visión doble. En cambio cuando el área afectada es la médula los síntomas son motores, sensitivos y de trastorno de esfínteres. Ante cualquiera de estos síntomas se debe generar una alerta y acudir al médico.
Detección en Atención Primaria
Los médicos de atención primaria cada vez son más sensibles al diagnóstico de la esclerosis múltiple. Por eso el retraso del diagnóstico antes era de cuatro años mientras que ahora se puede detectar en los primeros días en que aparecen los brotes. Además, el acceso al neurólogo ahora es mucho más fácil y los médicos de atención primaria conocen de primera mano esta enfermedad. Aunque los síntomas iniciales pueden ser atípicos, en general existe un patrón característico que se basa en los síntomas visuales, hormigueos en las extremidades y trastornos del equilibrio.
¿Puede Prevenirse la Evolución?
Una vez hecho el diagnóstico, se puede prever la evolución de la enfermedad. Se trata de una patología heterogénea en la que hay pacientes que pueden hacer una vida normal durante mucho tiempo, mientras que otros tendrán una enfermedad más agresiva con cúmulo de discapacidad precoz. Las herramientas de pronóstico son el estudio del líquido céfalo raquídeo y la resonancia magnética. Ambas se utilizan para evaluar y determinar el pronóstico. Los resultados de estas pruebas los revisará el neurólogo para determinar si el tratamiento será más o menos agresivo.
Tratamientos Disponibles
Los tratamientos que se siguen son sintomáticos y también patogénicos, con el objetivo de dar herramientas al pacientes para que tenga menos brotes y menos discapacidad acumulada a largo plazo. Los tratamientos biológicos de primera línea, como Interferón, han sido los más utilizados, aunque ya se ha pasado a otras líneas más incisivas y de mayor eficacia. Pero esa eficacia es a costa de un perfil de seguridad menor o menos favorecedor que los tratamientos de primera línea. A veces es necesaria más agresividad para controlar la enfermedad y reducir la discapacidad.
Calidad de Vida de los Pacientes
Los ensayos clínicos iniciales no estudiaban en un principio la calidad de vida del paciente. Natalizumab ha sido de los primeros en incluirlo. La información que se ofrece sobre como afecta un determinado fármaco al paciente es de gran importancia, de la misma manera que lo es evaluar los tratamientos en un contexto particular.
Estratificación de Pacientes Tratados con Natalizumab
Existen dos tipos de estratificación de pacientes tratados con Natalizumab. Por una parte puede llevarse a cabo un tratamiento escalonado, es decir, empezar con los fármacos de primera línea y en función de la respuesta del tratamiento pasar a otros más agresivos. Por otro lado, se puede optar por usar los más agresivos en un inicio si las características de la enfermedad hacen pensar que habrá una evolución desfavorable. Lo cierto es que se está intentando estratificar el riesgo a la exposición de Natalizumab en función de la presencia de anticuerpos contra el virus JC, que es el responsable de afectaciones de gravedad en la visión.

Categorías de Salud





