Existen diversas técnicas para tratar un cáncer de próstata. La braquiterapia se ha consolidado como una de las mejores opciones gracias a los excelentes resultados que ha demostrado, aunque cada paciente presenta unas necesidades propias y siempre hay que individualizar los tratamientos.
El doctor Benjamí Guix, onco-radioterapeuta y director médico de la Fundación Imor de Barcelona, explica en qué consiste cada uno de los tratamientos disponibles para eliminar los cánceres de próstata. La braquiterapia, el tratamiento estrella La braquiterapia es una técnica que permite tratar el tumor colocando una fuente emisora de radiación en el lugar donde éste se encuentra, en este caso nos referimos a la próstata. Esta fuente de emisión la contienen unas cápsulas muy pequeñas, de escasos milímetros de tamaño, similares a un grano de arroz. Al cabo de tres horas desde su aplicación el paciente se puede marchar a casa. Estas cápsulas se van desgastando y el cuerpo las acaba reabsorviendo, con lo que no es necesario volver a la consulta médica para que las extraigan. La eficacia de la braquiterapia tiene una clara confirmación. Este es un tratamiento minimamente invasivo, que requiere anestesia local y que no presenta riesgos de sangrado, impotencia, incontinencia urinaria ni necesidad de transfusión. Las complicaciones son casi inexistentes y proporciona grandes resultados a la hora de controlar un cáncer de próstata. Existen dos tipos de braquiterapia La técnica de la braquiterapia tiene dos maneras de aplicación. Por un lado está la que ya hemos explicado, la de las cápsulas radioactivas, generalmente denominadas semillas, y otra que canaliza la energía por medio de unas agujas de forma teledirigida. Se colocan estas agujas vacías en la zona donde está el tumor y por el interior se hace fluir la fuente de energía durante unos segundos. Después se retiran y el paciente se puede marchar a casa de inmediato sin ningún cuerpo extraño en su interior. Esta modalidad de braquiterapia se reserva a tumores que estén en un grado 7 de la escala de Gleason, y cuyo psa supere el 10, es decir, los tumores más agresivos. La experiencia demuestra que estos cánceres responden mejor a estas dosis de energía. Como vemos no todos los tumores de próstata son iguales y para cada caso hay un tratamiento ideal La radioterapia externa La radioterapia externa también es un buen tratamiento si se emplea con técnicas sofisticadas de intensidad modulada o guiadas por la imagen. El cáncer de próstata es un tipo de tumor que necesita altas dosis de radiación para ser eliminado. Si la radioterapia no se aplica con cuidado los tejidos de alrededor pueden sufrir complicaciones, e irritarse más que la propia próstata. Esta ha sido la gran limitación de este tratamiento, aunque las técnicas se han ido mejorando en los últimos tiempos. Otras técnicas Por lo que respecta a tratamientos con cirugía, la criocirugía es una técnica que no acaba de dar resultados positivos. Esta intervención es muy traumática y provoca un gran edema en los genitales, impotencia y disfunción erectil en casi todos los casos. La cirugía normalmente se debe completar con radioterapia externa para eliminar todas las células cancerígenas. La braquiterapia no sólo sirve para cáncer de próstata La braquiterapia es una técnica extrapolable a otros tumores como el de mama. Estudios realizados en mujeres con este problema demuestran la eficacia de la técnica.
Categorías de Salud





