A partir de aquel día mi vida dió un giro de 180 grados porque por primera vez alguien podía entenderme y descifrar el nombre de aquel miedo paralizante: AGORAFOBIA. Después de conocer mi diagnóstico y de ser muy bien informada por mi psiquiatra acerca del trastorno, el tratamiento a seguir y los objetivos a medio y largo plazo, tuve una gran sensación de alivio: salí con ganas de luchar y vencer mi enfermedad. Deposité toda mi confianza en Luis, mi psiquiatra, desde la primera consulta, ya que la atención recibida por él fue excelente, tanto a nivel profesional como humano.
Mientras me recuperaba tuve la necesidad de exteriorizar en un papel todo el sufrimiento vivido y no sólo eso, sino que pedí a mi psicoterapeuta si podía leerme. Él quedó tan sorprendido de la claridad con qué expresaba el sufrimiento que vive un agorafóbico, que decidí ir más allá y escribir un libro en el cual describo desde los desencadenantes de mi ansiedad hasta toda mi recuperación, día a día, mientras me exponía de una forma gradual y progresiva a las situaciones que me causaban miedo.
El libro está escrito con la firme intención de que pueda servir de faro para orientar a todas aquellas personas que se encuentran tan deseperadas como yo, al inicio de mi enfermedad, mediante el testimonio en primera persona de alguien que ha logrado controlarla hasta el punto de hacer una vida completamente normal, sin limitaciones; me gustaría, también, que a través de su lectura, todas aquellas personas que deban convivir con un agorafóbico puedan entender cómo se vive el trastorno dentro de la piel de quien lo sufre y no se empeñen en bucar un motivo lógico a un miedo que no lo tiene. Por otra parte, me gustaría que a nivel social hubiera más información para evitar los prejuicios que todavía hay acerca de los transtornos mentales por culpa de los cuales, muchas personas viven la agorafobia en silencio por miedo a ser discriminadas e incluso, hay quienes se sienten culpables.
La caracteristica principal de la agorafobia es la presencia de ansiedad, que consiste en ataques inesperados de miedo o malestar intenso en los que la persona experimenta sensaciones corporales intensas (palpitaciones, temblores, sensación de ahogo, mareos, etc.). Estos ataques se inician bruscamente y alcanzan su máxima intensidad en unos pocos minutos. También se acompañan de una sensación de peligro inmediato e inminente y un deseo de escapar. Esta ansiedad puede llevar a que la persona evite distintas situaciones; salir de casa solo, estar en lugares con mucha gente, viajar en tren, autobús o coche, pasar por puentes o túneles, etc.
Las personas que sufren agorafobia muestran una preocupación persistente por las posibles consecuencias de los ataques de ansiedad, llegando a pensar que se "están volviendo locos" o "perdiendo el control". También presentan una preocupación que no se centra en ninguna situación específica, preocupados por la salud o miedo al abandono. Además como muchos de los ataques de ansiedad son inesperados suelen tener la sensación de que no tienen control sobre los ataques o los síntomas físicos, lo que puede llevar a que se sientan indefensos y desmoralizados.
De todo ello escribí un libro que lleva por título: "Mi lucha contra la agorafobia" y está editado por "Entrelíneas Editores".
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