
Aquella persona que note molestias en el talón durante dos días seguidos debería plantearse acudir a la consulta de un podólogo, explica una de estas especialistas, María Céspedes. Aunque puede manifestarse como un dolor permanente, por norma general
la talalgia suele declararse tras un reposo, en el momento en que el talón se apoya y toma contacto con el suelo.
Precedido a veces por una "rampa", agrega la podóloga, el dolor en el talón puede estar provocado por varias causas. Si se entiende que se trata de un
proceso inflamatorio que guarda relación con la musculatura posterior de la pierna y de la planta del pie, esta dolencia es compatible con un diagnóstico de espolón. La
talalgia lleva implícito un problema podal de larga duración que, como todo dolor, el cuerpo tiende a disfrazar, por lo que quien crea que cambiándose el modelo de zapato desaparerán las molestias, va camino de estar equivocado.
La talalgia no es más que un defecto biodinámico por mala posición o movimiento anómalo del pie. Lo que se hace para tratarla es colocar un soporte plantar o
plantilla, y en ocasiones una
ortesis o soporte ortopédico, siempre dentro del calzado. La prevención se circunscribe a someterse a revisiones periódicas de los pies. Quien sufre dolor en el talón debe llevar un zapato con un poco de tacón, una zona hueca entre el talón y la planta, y además no debe ser un calzado "topolino", especifica Céspedes, y la goma -mejor que el cuero- debe tener una consistencia importante.
En niños, se da el error de asociar la talalgia a un problema de crecimiento. Lo que hay que hacer en casos de dolor de talón en menores es valorar si existe un
acortamiento muscular a nivel de pantorrilla o bien de zona isquiotibial.