
El dolor articular que afecta a zonas como los tobillos, los hombros, las muñecas, los dedos o las rodillas, en épocas de humedad y de cambios de tiempo, aumenta de forma exponencial.
El doctor Humberto Loscertales, experto en ozono y director médico de Medicentre (Advance Medicine de Barcelona), explica cómo tratar estos casos.
Dolor Articular
El dolor articular se produce por un impacto sobre los sensores que tiene la articulación. El dolor más frecuente es por inflamación debida a contusiones o exceso de uso, es decir, por sobreesfuerzos. El dolor en estos casos es una respuesta inflamatoria. Su curación se produce a los pocos días y no dejará problemas tras de sí, ya que es un dolor agudo y con un buen tratamiento farmacológico no acarrea problemas. Si en cambio hay lesiones o degeneración articular, cualquier pequeño impacto producirá dolor. Si se mantiene en el tiempo y no cede a pesar del reposo, las personas deberán buscar soluciones más allá de los fármacos ya que lo que ocurre es que el cartílago está desgastado, e incluso en algunos casos ha desaparecido. El uso cotidiano provoca microtraumatismos que perpetúan el dolor.
El Ozono, la Solución
El ozono resulta un gran aliado en estos casos ya que fomenta la regeneración articular. Actúa poniendo en marcha los procesos que ya existen en el organismo, poniéndolo a funcionar de la manera adecuada. El sistema se regenera y así se corrige el problema. Esto puede ocurrir incluso si el paciente tiene más de 70 años, ya que las posibilidades de recuperar una articulación se mantienen hasta el final de la vida. Los pacientes que solicitan ozonoterapia lo hacen para mejorar su calidad de vida, en una franja de edad que suele comprender los 50-60 años. Son personas aún jóvenes como para tener que vivir con molestias. Cuando los dolores son agudos, en pocas sesiones se comienzan a notar los resultados.
Ozono como Preventivo
El ozono también tiene un poder preventivo. En personas que no tienen un dolor fuerte pero que empiezan a notar pequeñas molestias en una articulación a causa de las cuales tardan un tiempo en ponerse en marcha, el ozono les mantiene la calidad de vida. En una media de 6 sesiones al año se consigue mantener el buen estado de salud.
Infiltraciones
Otro caso aparte son las infiltraciones que se realizan en zonas concretas del cuerpo. Siempre depende de si una persona tiene un gran desgaste o no. Cuando es así, lo apropiado es llevar a cabo el tratamiento de forma general, pero si el paciente es joven y lo que duele es una parte concreta, lo que se hace es aplicar infiltraciones de ozono en el lugar con un poco de sangre extraída del propio organismo del paciente.