
Las vacunas son los fármacos más seguros que hay. Así lo afirma el doctor José María Bayas, Presidente de la Asociación Española de Vacunología y responsable del Centro de Vacunación de Adultos del Hospital Clínic de Barcelona. Las vacunas se administran a muchas personas, entre ellos niños, y por eso las exigencias de seguridad son más altas en comparación con las de otros fármacos.
Lo que hay que hacer siempre es valorar la seguridad de acuerdo a los beneficios que se pueden conseguir con las vacunas, y tener en cuenta que la probabilidad de tener efectos adversos con una vacuna es menor que la de morir en un accidente aéreo.
Efectos Adversos
En ocasiones pueden aparecer efectos adversos tras la vacunación, pero eso no quiere decir que la vacuna sea la culpable. Lo cierto es que estamos viviendo una época en la que se duda mucho de las vacunas, hecho que se produce porque pasamos por alto los beneficios que nos comportan. La mayoría de nosotros no ha vivido de cerca enfermedades como el sarampión que, gracias a las vacunas, se han mantenido a raya y han dejado de ser un problema médico a nivel global.
Seguridad de las Nuevas Vacunas
Las nuevas vacunas son tan seguras, o incluso más, que las que hace tiempo que se suministran. Las exigencias nunca han sido tan altas como hasta estos momentos. Muchas de estas vacunas contienen unas sustancias llamadas adyuvantes que consiguen aumentar de forma extraordinaria su producción y mejoran la respuesta de la vacuna.
La Importancia de Vacunarse
Muchas personas consideran que son demasiadas las vacunas que nos debemos aplicar a lo largo de la vida. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el recién nacido, al llegar al mundo, se expone a una cantidad terrible de microorganismos a través del aire y de los alimento.. Las vacunas actuales, aunque parezcan demasiadas dentro del calendario vacunal, son las necesarias. Si alguien decide no vacunarse o no vacunar a su hijo por temor, corremos el peligro de volver al pasado. Enfermedades que antes eran mortales, como la neumonía o el sarampión, repuntarían y volverían a convertirse en un problema que afectaría a la población.