
El veterinario del Hospital Veterinario Bahía de Cádiz, Federico Vilaplana, aconseja
bañar a los perros domésticos a edades tempranas para evitar así que de adultos se estresen a causa del contacto repentino con el agua. También aboga por ir introduciendo estas labores de aseo progresivamente, a fin de que al animal le coja el gusto al agua tibia.
El
veterinario dice que el
primer baño no debe convertirse en algo traumático para el cachorro. Por ello, invita, en primer lugar y antes de meterlo en el agua, a someterlo al aire del
secador de pelo para que se acostumbre al ruido; en segundo lugar, es necesario que la mascota se bañe en un lugar que
no sea resbaladizo; y en tercer lugar, debe ser secado con una toalla de manera pausada, con
tranquilidad.
La frecuencia con que debe asearse a la mascota está directamente relacionada con el
tipo de pelo que corresponde a cada raza. No obstante, la periodicidad estándar del baño se establece en una vez cada 15 días. En el caso de los
gatos, el aseo con agua es mucho más complicado por el temperamento inherente a este animal.
En cuanto a la costumbre de que un perro pequeñito
duerma en la cama de sus amos, Vilaplana prefiere que la mascota lo haga en otro sitio por razones higiénicas, ya que, por más que el animal esté limpio, su contacto con el suelo comporta que corra el riesgo de atraer
parásitos como pulgas y garrapatas.