
Un amplio sector de la población se ve afectada por las gastroenteritis víricas que causan malestar, diarreas, vómitos y gran fatiga. Los niños son los mayores afectados ya que es muy común que sean víctimas de este tipo de infecciones que afectan principalmente al intestino delgado.
El doctor Carlos Marina, profesor de la Universidad Europea de Madrid, nos ayuda a conocer mejor ese virus que tanto afecta a los más pequeños de la casa y que tantas molestias acarrea, el
rotavirus.
Rotavirus, el Virus más frecuente en Niños Pequeños
Esta es una de las épocas de gran incidencia de
gastroenteritis víricas. El virus que más presencia tiene es uno que tiene forma de rueda y que recibe el nombre de
rotavirus. Afecta a niños pequeños, y preocupa especialmente cuando afecta al pequeño lactante. Cuando el contagio se produce durante el primer año de vida existe un gran riesgo de deshidratación ya que la principal manifestación de ese virus es la diarrea, una diarrea que puede llegar a ser tan acuosa que se confunde hasta con la orina.
Medidas que adoptar ante un contagio por Rotavirus
Los pediatras, en cuanto se percatan de la posibilidad de contagio por
rotavirus, ponen en marcha unas medidas que logren evitar los ingresos hospitalarios por esa infección. Por un lado la rehidratación por vía oral, una medida que en países en desarrollo llega a salvar la vida de los bebés contagiados. En esos lugares no hay posibilidad de ingresos en centros médicos ni de suministrar tratamientos con sueros, por eso esta medida es tan importante. En países como el nuestro, la rehidratación oral permite evitar el 90% de los ingresos hospitalarios. Los sueros orales proporcionan el cloro, el sodio y el potasio que el niño pierde con las diarreas. Además, también se debe incidir en la realimentación precoz del niño, es decir, comenzar a darle alimentos lo más pronto posible. Esos alimentos deben ser los que hasta el momento de la infección el niño tomaba. Solo en casos agudos se recurrirá a fórmulas especiales. Es importante no dejar que el pequeño pase mucho tiempo sin comer porque pierde mucho peso y eso le debilita.
La Vacuna contra el Rotavirus, la gran solución
Como comentábamos, en los países en vías de desarrollo se producen muchas muertes por culpa del
rotavirus. Los datos son sorprendentes: en las zonas más pobres muere un niño cada minuto por una causa relacionada con la
gastroenteritis. En las zonas más ricas, el
rotavirus genera 60.000 hospitalizaciones. Ante esta realidad la industria farmacéutica se ha puesto en marcha y ha conseguido desarrollar una vacuna que protege a los más pequeños del contagio por
rotavirus. Esta vacuna se presenta comercialmente de dos maneras, en dos o en tres dosis. Es importante saber que la vacuna solo puede suministrarse durante los primeros meses de vida, con un periodo límite de los primeros seis meses. Esta vacuna se aplica por vía oral, por lo que constituye una gran comodidad tanto para los profesionales que la dispensan como para los padres que se la dan a sus hijos en casa. Otro de sus puntos positivos es que esta vacuna es perfectamente compatible con el resto de vacunas del calendario vacunal por lo que no existen problemas a la hora de aplicarla. Es importante destacar que al tratarse de un virus no se debe dar antibióticos a los niños ya que no tendrían ningún efecto.
Contagio del Rotavirus
El
rotavirus se da cuando los niños empiezan a acudir a las guarderías, y llegados a los 4 años de edad todos los pequeños han sido infectados en algún momento por el
rotavirus. La forma de transmisión del virus es por vía fecal- oral: los utensilios se pasan de niño a niño, y el virus, que es muy persistente, se contagia con gran facilidad. La mejor medida preventiva contra el
rotavirus que existe a día de hoy es la vacunación. Además, los padres deben procurar que los niños se laven bien las manos y que se limpien bien las superficies infectadas. Con soluciones alcohólicas de alta concentración las guarderías pueden acabar con los virus que puedan presentarse en los juguetes y utensilios manipulables por los más pequeños.
Inmunización del niño pequeño
Cada infección por
rotavirus inmuniza al niño. Además, existe una inmunización natural que se produce a través de la placenta, donde la madre transmite anticuerpos al bebé que persisten en su organismo durante las primeras semanas de vida. Pero esa protección acaba desapareciendo al cabo de las semanas. Además, los niños prematuros tampoco gozan de esta protección, así que hay que tener cuidado porque son los candidatos perfectos para contagiarse.