
Toda persona que lleve más de
6 meses roncando cada noche de manera continuada debe alarmarse, sobre todo en verano, dado que corre el riesgo de arruinar las vacaciones tanto de su pareja como de los que le rodean en caso de dormir en espacios compartidos como campings.
De hecho, al doctor Carlos Magriñá, otorrinolaringólogo, le han dicho que en algunos
campings procuran apartar "un poco" a estos pacientes, a los roncadores. De cara a las vacaciones, a los afectados de
roncopatía se les recomienda someterse a una
exploración médica antes de marcharse, no beber alcohol, cenar ligero y evitar las pastillas inductoras del sueño, dado que la relajación a la que inducen tiende a la estimulación de los ronquidos.
Magriñá dice que la persona que comparte cama con un roncador debe vigilar que éste no entre en
apneas del sueño, ya que, si bien al principio pueden ser esporádicas y de corta duración, de unos segundos, con el devenir del tiempo se corre el riesgo de que cada vez sean más frecuentes y prolongadas.
Por norma general, quien tiene
más capacidad pulmonar, como el que aguanta dos minutos bajo el agua, roncará con
más ruido que otro tipo de pacientes aquejados de roncopatía.