
Los ronquidos de Miquel, de 45 años de edad y comercial de profesión, provocaron que su esposa, Marta, tuviera que tomarse sedantes, estuviera de malhumor y rindiera menos en el trabajo, explica el doctor Carlos Magriñá, otorrinolaringólogo, quien ha logrado curar al paciente de su roncopatía y de pasada ha solucionado los problemas conyugales de la pareja.
Dos son los grandes problemas a la hora de intentar conciliar el sueño: el insomnio y la roncopatía. Una persona que ronca puede curarse si solventa sus problemas estructurales y después mantiene una
buena higiene del sueño, como hacer ejercicio, dormir un determinado número de horas y no abusar de ciertas sustancias.
A las personas que
duermen panza arriba se les queda la lengua pegada a la parte posterior de la mandíbula, por lo que cuando se relaja esta zona se colapsa la parte posterior del cuello y se ronca. Si la persona se gira y duerme sobre uno de sus lados, deja unos milímetros de paso a uno de los orificios nasales. El problema surge cuando, en virtud de los
ciclos fisiológicos de la nariz, se tapa un orificio y se destapa el otro. Si el agujero que se obstruye es el "bueno", explica Magriñá, la tendencia es que la persona se ponga panza arriba, mirando hacia el techo, y empiece a roncar.