
En septiembre, al regresar de las vacaciones, la piel puede haber sufrido cambios en su tonalidad y en su aspecto. Tal y como comenta el doctor Pablo Umbert, profesor y jefe del servicio de dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor y director del Instituto Pablo Umbert en la Clínica Corachán de Barcelona, los cambios en la piel comienzan a apreciarse sobre todo en mujeres a partir de los 40 y 50 años.
El pigmento de la piel de la cara se reparte mal y ésta parece manchada. Además, la acción del sol y del viento pasa factura a esa dermis y las pacientes no se sienten bien. Por eso buscan tratamientos dermocosméticos para mejorar el aspecto de la piel.
Diagnóstico
El diagnóstico de estas lesiones se basa en la observación clínica, aunque a veces puede ser difícil distinguir el tipo de lesión que padece la persona. Por eso hay que ser prudente y emplear las opciones terapéuticas necesarias. Las nuevas tecnologías simplifican mucho el diagnóstico y el tratamiento, y técnicas como la epiluminiscencia o el DIC, a pesar de su margen de error, facilitan distinguir el tipo de lesión.
Envejecimiento de la Piel
La piel, cuando envejece, se vuelve fina, seca y poco elástica. En cambio, la piel que ha sufrido daño solar tiene una textura más gruesa y se ve rugosa y amarillenta. Normalmente se pueden tratar de forma simultánea tanto las lesiones de la piel como las del envejecimiento cutáneo. Técnicas como el bótox o la mesoterapia son efectivas. Hablamos de especialidades médico-quirúrgicas cuyo uso viene avalado por las investigaciones publicadas en revistas científicas.
Tratamientos de Rejuvenecimiento
En función del paciente se emplearán unos tratamientos de rejuvenecimiento u otros. En el caso de lesiones pigmentadas se puede hacer un peeling superficial o medio. También debe realizarse un estudio dermocosmético y aplicar el láser despigmentante. Cada piel es diferente porque hay pacientes que reaccionan de una manera agresiva y pueden pelarse. Por eso hay que individualizar siempre los tratamientos.
Consejos Generales
Cualquier mujer que haya regresado de vacaciones debe observar bien su piel. Al acudir al dermatólogo debe extenderse en la visita y no debe precipitarse con información que haya obtenido de revistas o de televisión. Lo primero que hay que hacer es realizar un estudio dermocosmético y utilizar tratamientos que se adapten al ritmo de vida de la persona. La mejoría debe ser siempre del 20% y si el dermatólogo ve que eso no se logrará, debe ser sincero y decirle al paciente que no vale la pena ese esfuerzo.