
Reducir los niveles de colesterol LDL no es suficiente para ejercer un buen control sobre los pacientes con riesgo cardiovascular.
El doctor Jose López Miranda, responsable de la unidad de lípidos del Hospital Reina Sofía, insiste en la necesidad de equilibrar todos los parámetros lipídicos para reducir el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular.
Cuando las Estatinas no son Suficiente
Una persona con un perfil lipídico alterado no reducirá su riesgo cardiovascular simplemente tomando estatinas. Las estatinas son aquellos productos farmacológicos que ayudan a reducir los niveles de colesterol en pacientes que presentan hipercolesterolemia, y hoy en día constituyen uno de los medicamentos de primera elección a la hora de tratar a pacientes con este cuadro clínico. Sin embargo, las estatinas no son suficientes ya que no actúan de forma integral con el resto de parámetros lipídicos que hay que controlar. Tomando solo estatinas existe un riesgo residual que permanece acechando al paciente, y que puede llegar a ser del 70%.
La Necesidad de Otros Fármacos
La conclusión a la que llegan los especialistas en la materia es que se necesitan otros fármacos que además de reducir los niveles de colesterol LDL modifiquen también integralmente los otros perfiles, como por ejemplo aumentar los niveles de colesterol HDL y reducir los triglicéridos. Por fortuna, ya existen fármacos con este perfil.
Concienciación Sobre el Riesgo Residual
El doctor Lopez Miranda aboga por una mayor concienciación en lo que respecta al riesgo residual una vez se suministran tratamientos basados en estatinas. No hay que olvidar que este riesgo residual del que hablamos puede constituir más del 50% del riesgo total del paciente. Así que es fácil entender que abordar el colesterol HDL y los triglicéridos aportará grandes beneficios para la salud cardiovascular de los pacientes.