
El doctor Joaquín Carballido, secretario de la Asociación Española de Urología y jefe del servicio de urología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, afirma que "no se debe prodigar ni hacer especial énfasis en la
obligatoriedad de que todo varón por encima de los 45-50 años de edad necesariamente deba someterse a un chequeo prostático", porque eso sería "un 'screening' de la población" indeterminado y a fecha hoy "no está absolutamente demostrado" que esa práctica "tenga un beneficio en la mortalidad o supervivencia" por cáncer de próstata.
"No somos partidarios de un
screening o cribado indiscriminado", añade el doctor Carballido, en tanto que "no hay que crear una alarma innecesaria" en el conocimiento del PSA. El PSA "es un marcador no exclusivo del cáncer de próstata, puesto que también puede modificarse en un
crecimiento benigno de próstata", una alteración que afecta "a un porcentaje elevado de la población", explica el secretario de la Asociación Española de Urología. La valoración del PSA "exige un criterio clínico importante" porque a veces su interpretación "no es fácil, no es blanco o negro, o todo o nada", agrega.
Carballido sí que se muestra totalmente partidario del
diagnóstico precoz del tumor prostático en varones que ya presenten síntomas en la micción o tengan antecedentes familiares de la enfermedad. En la actualidad, el 87 por ciento de los diagnósticos se llevan a cabo en las fases iniciales del tumor, es decir, cuando éste todavía se encuentra confinado dentro de la glándula.