
Una de las novedosas técnicas que se usan para tratar la roncopatía es la radiofrecuencia, que
actúa en determinadas partes blandas (paladar, región amigdalar, cornetes, etc) gracias a la acción de una especie de bisturí eléctrico que ni corta ni destruye los tejidos, sino que desnaturaliza sus proteínas a nivel molecular, explica el doctor y otorrinolaringólogo Carlos Magriñá.
La radiofrecuencia, que se administra a nivel ambulatorio, es ideal para aquellas personas que roncan habitualmente o que, a pesar de iniciarse en este trastorno, ya empiezan a
molestar a la pareja con la que comparten cama durante el descanso nocturno.
Por término medio, un paciente con una
obstrucción nasal secundaria que se ha sometido a la técnica de radiofrecuencia deja de roncar a los 3 o 5 días, mientras que uno con
afectaciones en el paladar o úvula lo hace el mismo día del tratamiento o al día siguiente, a lo sumo. A estas personas ya tratadas el doctor Magriñá las ve "rejuvenecidas, oxigenadas".
El otorrinolaringólogo lamenta que muchos enfermos de roncopatía o apneas no sean conscientes de los
perjuicios que, tarde o temprano, suponen estos trastornos del sueño para su salud: hipertensión, disfunciones vasculares, predisposición a los infartos, accidentes de tráfico por somnolencia diurna, despidos por bajo rendimiento laboral, problemas conyugales, etc.