
El picor en alguna parte del cuerpo e un motivo de visita urgente al dermatólogo ya que, si persiste durante unos días, altera la calidad de vida y no permite realizar tareas cotidianas, además de constituir un riesgo de infección. Las causas que originan el prurito pueden se diversas y, en muchas ocasiones, difíciles de detectar.
El profesor Pablo Umbert, profesor y Jefe del servicio de dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor y director del Instituto Pablo Umbert de la Clínica Corachán de Barcelona, explica el porqué de algunos pruritos.
Picor en la Piel
El picor en la piel es muy frecuente. Tanto si es mínimo como pronunciado, el picor es un signo de alarma y finalmente conduce al paciente a urgencias. En el origen del prurito juega un papel importante el sistema nervioso. Poseemos unos receptores intradérmicos que son nerviosos y que se inflaman al rascarnos. Eso produce una sensación sensorial que se transmite por la médula espinal y que acompaña a la inflamación que comentábamos.
Dolor y Picor
Dolor y picor son dos términos que van de la mano y que presentan cierta relación. Cuando uno se rasca se infecta, y a partir de ahí surge el dolor. Por eso los dermatólogos siempre recomiendan no rascarse, por muy difícil que sea no hacerlo, para así no crear una herida que derive en infección y que nos produzca dolor.
Diagnóstico
El diagnóstico debe ser preciso para poder instaurar el tratamiento adecuado, y ha de basarse en un interrogatorio al paciente bien dirigido. Hay que preguntarle qué medicamentos toma, el tipo de lesiones que pueden ir asociadas, etc. Además también se debe hacer una exploración para descartar opciones de diagnóstico. Si el picor está en las axilas y en los genitales podemos estar hablando de un carcinoma, mientras que si es más de tipo generalizado puede ser un linfoma. Así pues, el protocolo frente al prurito es realizar una historia clínica y una buena examinación, preguntar si existen antecedentes y saber qué medicamentos toma. También hay que fijarse bien en las localizaciones del picor y conocer si ya padece una enfermedad dermatológica que constituya un agravante en este caso.
Enfermedad con Picor Asociado
Las enfermedades que suelen ir asociadas a picor son dermatológicas, como la dermatitis atópica, psoriasis, linquen plano, enfermedades ampollosas... También hay alteraciones internas asociadas al prurito como podrían ser los linfomas, la insuficiencia renal, etc. También hay que tener en cuenta que existe prurito al agua, una patología para la que los baños alcalinos y los rayos ultravioleta son beneficiosos.
Protocolo Terapéutico
Una vez determinada la causa del prurito se debe recetar un fármaco eficaz en ese sentido y seguir unas normas básicas como evitar las fibras y la ropa muy artificial, evitar el estrés o no tomar café en exceso.