
Minimizar la exposición solar es una buena forma de prevenir el daño en la piel y la posible aparición de un tumor maligno. Hay que tener en cuenta que la piel tiene memoria y que todo lo que le va ocurriendo a lo largo de la vida se va acumulando. Por ese motivo es tan importante aplicar una protección solar efectiva en los primeros años de vida, con el objetivo de que en un futuro sea más difícil la aparición de lesiones en la piel.
El doctor Antoni Bennassar, dermatólogo de QMS, comenta cual es la mejor prevención para evitar los cánceres de piel.
Protección Contra el Solucionar
Protegerse del sol no es solo una medida que deba efectuarse en verano sino también en invierno. Las personas son la piel blanca, los ojos claros y el cabello rubio deben extremar aún más estas medidas puesto que por dichas características son más susceptibles de reaccionar de forma negativa a la exposición solar. Por otra parte, aquellas personas a quienes les gusta practicar deportes de montaña también deben protegerse contar el sol que rebota en la nieve y que también resulta dañino. A parte de la protección física como pueden ser pasamontañas o gafas, siempre se recomienda un protector para la piel superior al factor 50 y protección labial y ocular. Los ojos y los labios son dos zonas particularmente sensibles en este aspecto.
Factores de Riesgo
Hay personas que tienen más riesgo a desarrollar un cáncer maligno de piel. Como ya hemos dicho, el hecho de tener los ojos azules, el cabello rubio y la piel clara influye, como también lo hace la excesiva exposición al sol y a determinados tóxicos, lo mismo que algunas quimioterapias. La exposición solar en los primeros años de vida es crítica para el desarrollo de diversos tipos de cáncer de piel. Por eso hay que evitar que menores de 10 años se expongan al sol en las horas de mayor incidencia sin ningún tipo de protección.
Cabinas Bronceadoras, Otro Riesgo
Hasta hace unos años se creía que la radiación ultravioleta de tipo A, que es la que usan las cabinas bronceadoras, no resultaba dañina para nuestra piel. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que esta radiación también provoca cánceres de piel, incluidos melanomas.
Melanoma
Existen muchos tipos de cánceres de piel pero si hay uno que destaca por su agresividad y peligrosidad es el melanoma. El melanoma tiene la capacidad de desarrollar metástasis y acabar con la vida del paciente. Se trata de unas manchas negras que provocan una lesión asimétrica, con los bordes irregulares y con colores variantes. Los más peligrosos son aquellos cuyo diámetro es superior a los 5 mm y cuyo crecimiento aumenta en cuestión de pocos meses. Si además sangra de forma espontánea, hay que visitar con urgencia al dermatólogo. Se recomienda que los pacientes se autoexaminen la piel al menos una vez al mes para reconocer las nuevas manchas que aparecen. La visita al dermatólogo debe ser como mínimo una vez al año.
Diagnóstico
El diagnóstico puede efectuarse muchas veces sin necesidad de biopsia gracias a unas lentes manuales. Si embargo la biopsia sigue siendo necesaria.
Pronóstico
El diagnóstico de un tumor en la piel depende del tipo de cáncer del que se trate y también del estadio en que se diagnostique la enfermedad. Por eso hay que hacer hincapié en la prevención y también en el diagnóstico precoz. También hay que tener en cuenta la zona del cuerpo donde se manifiesta. La parte más frecuente es la cara porque es la que recibe más radiación solar alo largo de la vida, la espalda y después el tronco. Fuera del melanoma los cánceres de piel tienen buen diagnostico por lo general, y la supervivencia es casi del 100%.