En la hipertensión hay poca conciencia en el seguimiento del tratamiento, ya que es un factor de riesgo que no da síntomas, que no produce dolor, y hace que sólo en momentos puntuales el paciente se acuerde de la medicación. Hay cifras que muestran que el 20% de los pacientes abandonan el tratamiento, aunque hay luego otro grupo de pacientes que se toma la medicación pero no de la forma adecuada. Es necesario lanzar una campaña a la sociedad para evitar este fracaso en el tratamiento.
Se ha puesto en marcha un proyecto desde la Sociedad Española de la Hipertensión Arterial, que se encarga del cumplimiento del cuidado y control de la hipertensión, aunando esfuerzos con médicos, enfermeras y laboratorios. El objetivo de este programa, en colaboración con Novartis, pretende controlar al máximo de pacientes hipertensos, siendo ahora unos 50.000 los que sigue el programa.
Detalles como el olvido en la toma de medicación, con cifras que afectan al 80% de los afectados de hipertensión, provoca que muchos profesionales médicos se encarguen de sugerir a los pacientes herramientas de recordatorio, aunque ello se agrava en aquellos que no dicen la verdad sobre si han seguido el tratamiento, ya que en la consulta lo normal es que el médico se encuentre frente a un paciente que le dirá que ha cumplido con las tomas de medicación asignadas. El uso de tarjetas recordatorias, pastilleros y otros métodos permitirán mejorar la salud del paciente y la correcta administración de la medicación.
Las enfermeras juegan un papel importante tanto en los centros de atención primaria como en otros centros hospitalarios, ya que la consulta con el paciente provoca cercanía, cierta complicidad entre enfermera y paciente, y quizás hace que el enfermo se dirija a ellas de forma más natural, más distendida, detectándose enfermedades gracias a ello, ya que la toma de tensión, las lecturas son más fiables y menos variables que si se hacen en la consulta del médico por el respeto que este les provoca. Son las primeras en recomendarles unos hábitos de vida, en recordarles la toma de medicación, en informarles sobre el seguimiento, etc.
Todo paciente hipertenso debe tener marcado un objetivo de tensión arterial, implicarse en su control, con la ayuda del médico y enfermera, pero cada paciente debe tener una cifra por debajo de los límites que se le hayan establecido. La correlación entre médico y enfermera se hace imprescindible, ya que se requiere de cuidados médicos y de enfermería, pero las tareas de concienciación sobre el paciente se hace de manera persistente por parte de las enfermeras, que se implican en facilitar al paciente las informaciones para el tratamiento de la hipertensión y los riesgos añadidos que conlleva, llegando incluso a remitirles un dossier sobre su hipertensión, mediación y consejos a su propio domicilio. Cada cuatro meses se les envía un boletín para que tenga conciencia sobre su salud, que se implique con su enfermedad.
En este programa, de alcance nacional, pude incluirse cualquier médico de lo centros de atención primaria, y cualquier hipertenso podrá adherirse al programa a través de estos centros asistenciales.
La hipertensión y el riesgo cardiovascular también pueden afectar a pacientes jóvenes, y es por ello que los centros de atención primaria deben realizar controles sobre pacientes que acuden con otras patologías, ya sea por una baja laboral, una gripe u otras y tomarles la tensión.
Los hipertensos deben apoyarse no sólo en el médico, sino en las enfermeras y también en las oficinas de farmacia. Los pacientes están preocupados por los olvidos en la toma de medicación, y ello debe hacer implicar más a lo responsables sanitarios para tener mejor control, mejor medicación y mejor seguimiento. La auto medida de la presión arterial, hace que el paciente no sufra un cambio brusco de sus niveles por estar frente a un profesional de la sanidad, y por tanto los registros que el paciente tiene en su domicilio siempre tienen mejor diagnóstico que no el puntual en un centro médico, pero eso sí, se deben seguir unas pautas y horarios para que esos valores tengan criterio.
Las complicaciones derivadas de la tensión arterial, en pacientes no controlados, va asociado a un mayor coste sanitario, ya que seguramente comportará episodios de afecciones cardiovasculares, cerebrales y renales.
El objetivo de este programa de la Sociedad Española de Hipertensión es que en un año se hayan incorporado a este programa unos 10.000 hipertensos, y que los valores de cumplimiento en el seguimiento del tratamiento llegue al 70%, y en cuanto al control del paciente, este valor llegue al 80%.
Este programa no sólo es beneficioso para los pacientes, sino que ayuda y forma al profesional sanitario para conseguir el objetivo de control y cumplimiento.



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