
Antes de iniciar una práctica deportiva de forma regular es conveniente visitar a un podólogo para que recomiende cual es el calzado más adecuado para esos ejercicios. Además, tal y como indica Enric Violan, podólogo deportivo y miembro del Col•legi Oficial de Podòlegs de Catalunya, también deberá marcarnos unas pautas para evitar alteraciones y lesiones en los pies.
Lo cierto es que no tenemos cultura de prevención a la hora de hacer deporte y no es habitual que aquellos que comienzan una práctica deportiva acudan al podólogo para realizarse una revisión. Sin embargo, también es verdad que cada vez más los podólogos se incluyen dentro de los servicios y equipos médicos de agrupaciones deportivas, donde ya son esenciales a la hora de marcar los tipos de ejercicios y la asistencia a esos deportistas.
¿En qué consiste la podología deportiva?
En podología deportiva, el trabajo del podólogo consiste en equilibrar los pies para que no haya una fatiga excesiva de la musculatura y las articulaciones. Si se deja que esto ocurra puede producirse un desgaste con consecuencias mecánicas para los pies. También es importante la prevención a nivel dermatológico porque los deportistas pasan muchas horas con los pies sudados, lo que favorece la aparición de lesiones como hongos.
Consejos prácticos
El podólogo deportivo debe enseñar a proteger los pies y los tobillos en la práctica deportiva. Se encargará de aconsejar qué tipo de calcetín debe usar a la hora de realizar deporte, cómo se tiene que abrochar la zapatilla, también se recomendará ejercicios básicos para proteger los pies y, por supuesto, los podólogos aconsejarán qué tipo de zapatilla deportiva es la más adecuada para cada persona y el deporte que ha de practicar. Lo mismo ocurre con las personas que practican esquí, ya que ellos deben asegurarse de que calzan las botas adecuadas para el nivel de esquí que van a practicar y que son de su número.
Lesiones habituales en los pies de los deportistas
Desde el punto de vista deportivo, el problema más habitual en los pies es el de pie de atleta, es decir, los hongos en los pies. Los deportistas de élite son quienes más lo padecen porque su pie está todo el día húmedo dentro de la zapatilla. Otro problema habitual es la caída de las uñas por microtraumatismos que el deporte genera. Por último, destacar las lesiones a nivel muscular y tendinoso por el mal apoyo del pie o un mal gesto deportivo.