
La rodilla y el pie son dos partes del cuerpo que van estrechamente asociadas, así que cuidar que existan problemáticas en la rodilla es asegurar un poco más el buen estado del pie. Sin embargo también existen problemáticas que afectan directamente al pie y que pueden acarrear consecuencias de mucha gravedad.
El señor Josep Maria Carnero, podólogo y Secretario de la Asociación Española de Podólogos del Deporte, destaca la importancia de cuidarse los pies para evitar cualquier tipo de problemática que puedan acarrear lesiones más graves.
Pie y Rodilla
Como apuntábamos, el pie y la rodilla son dos partes del cuerpo completamente ligadas. La rodilla se encuentra en medio de dos ejes importantes, el fémur y las tibias, y es el punto de inflexión de esas alineaciones. La rodilla es muy sensible a las descompensaciones que, en consecuencia, afectan también al pie.
Pies y Deporte
Las personas que practican deporte de forma especializada suelen prestar la atención necesaria que los pies precisan. No hay que olvidar que un funcionamiento erróneo o una desviación no compensada de la zona constituye una fuente de lesiones asegurada.
Pie de Riesgo
Se denomina pie de riesgo aquel que sufre lesiones que no son mecánicas y que se atribuyen en la mayoría de los casos o bien al pie diabético o bien al pie con problemas vasculares. Las lesiones que aparecen en estos casos son problemas neurológicos y diabéticos que repercuten en el pie y que generan alteraciones en el apoyo. Una persona diabética es consciente de que debe prestar más atención a sus pies, a los callos y a las dureces que aparecen en las puntas y en las plantas. Lo que en una persona sin patologías puede ser simplemente una molestia estética, en un diabético se convierte en un problema de gravedad. El individuo con diabetes deberá hacer una consulta podológica para resolver esos problemas.
Amputaciones, ¿Por qué?
El 85% de las amputaciones que aún hoy se producen se deben a la diabetes, aunque también contribuyen a ello la aparición de úlceras y yagas por un mal apoyo. Por eso el control del equilibrio y de las presiones del pie diabético son fundamentales. También hay que incidir en el cuidado de las uñas, y el paciente debe aprender cómo debe manipular sus pies. Además deberá conocer de qué manera tratarlas, qué calzado es el adecuado y saber que precisan de una hidratación correcta. Sin duda, un pie cuidado y con las uñas bien cortadas, es garantía de calidad de vida y evita muchísimas amputaciones.
Cuidados de los Pies
En palabras del señor Carnero, es necesario efectuar una hidratación diaria en los pies. Los zapatos que se calcen deberán ser anchos para evitar que se produzcan rozaduras, y deberán adaptarse bien a las formas de los pies. No hay que olvidar que la persona diabética sufre una pérdida de sensibilidad que hace que las lesiones y heridas en los pies le pasen desapercibidas, a menos que efectúe una inspección visual. Por tanto cuántos más medios se pongan para evitar esos inconvenientes, mejor.
El Diabético de Nacimiento
El niño que nace diabético suele tener menos problemas de pie de riesgo porque su enfermedad acarrea otras consecuencias más graves en la zona. Los padres deben saber qué calzados ponerles para evitar lesiones, aunque el margen de tolerancia es mucho más amplio.