
Casi todas las mujeres que sufren de
síndrome de vejiga caída o cistocele y que se operan con la aplicación de parches naturales para reforzar las paredes debilitadas de la vagina y recolocar los órganos afectados consiguen solucionar el problema. Con esta técnica intravaginal la paciente es dada de alta en 48 horas, apunta el doctor Gilberto Chéchile, urólogo y director médico del Instituto Médico-Tecnológico.
A pesar de que el síndrome de vejiga caída, conocido también como cistocele, es muy frecuente en mujeres después de la
menopausia, a menudo no se consulta con el médico por vergüenza o por miedo a que se trate de un tumor, ya que notan un bulto que les sale por la vagina, hasta el extremo de que en estados muy avanzados muchas de ellas lo describen como "si tuvieran la cabeza de un bebé dentro", detalla el doctor Chéchile. Generalmente, el síndrome no es doloroso, pero a veces puede asociarse a
incontinencia. Es entonces cuando en la misma operación se coloca una cinta libre de tensión y se solucionan ambos problemas.