La ozonoterapia es una muy buena alternativa para paliar los dolores musculares, ya sean agudos o debidos a un mal gesto, o crónicos, como presentan patologías como la artrosis.
El doctor Humberto Loscertales, experto en ozonoterapia, destaca el uso de ozono tanto de modo curativo como de prevención del dolor. ¿Por qué nos duele el cuerpo? El dolor en determinadas partes del cuerpo, como por ejemplo la espalda, es algo inherente al ser humano. La artrosis se produce por un desgaste de nuestro cuerpo, por la presión, el rozamiento, la movilidad e, incluso, por factores genéticos. En este aspecto hay personas que tienen una predisposición genética a sufrir artrosis mientras que hay otras que tienen factores protectores que evitan que sufran estos dolores. Pero por lo general, el tiempo y los años acaban produciendo en muchas personas dolores de espalda. Soluciones contra el dolor Los tratamientos que se recetan para los dolores derivados de la artrosis pasan por analgésicos y antiinflamatorios. También se recomiendan actividades de recuperación como la gimnasia o el pilates, que ayudan a dar flexibilidad al aparato muscular. El ozono como paliativo del dolor El ozono se ha perfilado como una alternativa muy eficaz y con muy buenos resultados para aliviar los dolores en el cuerpo derivados de diversas patologías. Además la ozonoterapia evita el tratamiento con analgésicos y antiinflamatorios que, de forma prolongada, puede conllevar efectos nocivos para la salud. El ozono es un gas que se infiltra por medio de punciones en la zona de dolor que padezca el paciente. Se busca la zona contracturada y se aplica la infiltración de forma directa. Tras este proceso no es necesario que la persona mantenga reposo. Lo único que se demanda es realizar unos pequeños movimientos para que el gas se reparta por toda la zona afectada, y tras esto el paciente se puede marchar y hacer su vida con total normalidad (siempre y cuando no tenga que hacer un sobreesfuerzo como participar en una competición deportiva o cargar peso en cantidades exageradas). ¿En qué casos se recomienda la ozonoterapia? Las infiltraciones de ozono van muy bien cuando existe un dolor muy concentrado en un determinado punto. Si estamos ante un problema pasajero, no un dolor crónico, los resultados son tan espectaculares que en una o dos sesiones se pueden haber erradicado las molestias. En dolores crónicos se precisará de más sesiones para lograr ese objetivo, pero también es cierto que en cada sesión el efecto será más duradero. Por eso en la mayoría de casos los pacientes se sienten totalmente aliviados a los 2 o 3 meses de haber iniciado el tratamiento con ozonoterapia. Para personas que presente un dolor más bien difuso y poco localizable, es mejor optar primero por otras soluciones como lo analgésicos. Ozonoterapia como método de prevención El ozono se puede usar incluso para prevenir futuros dolores. Hay personas con un historial familiar que presenta artrosis, por ejemplo, y por lo tanto dichas personas son más susceptibles de padecer la misma enfermedad. En estos casos se puede iniciar un tratamiento preventivo, tranquilo, que evitará que en un futuro la persona sufra dolores importantes, tenga que caminar en posición curvada, pierda estatura... Esta es otra gran cualidad del ozono, su efecto de freno de la degeneración articular.
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