Cuando el dolor de espalda es sólo por una discopatía y no hay alteración de la estructura, con desplazamiento vertebral, puede probarse el tratamiento con ozono mediante una inyección intradiscal, comenta la Doctora Gloria Rovira, Directora de la Unidad de Ozonoterapia de Clínica Quirón.
En las artrosis de rodilla lo que comporta el uso del ozono, aparte de conservar sus rodillas por más tiempo, reducir el dolor y permitir una vida correcta, es posponer al máximo el tener que ponerse unas prótesis de rodilla, ya que no es lo mismo tener que pasar por ello a los 60 años que a los 75 años.
En la artrosis de rodilla se inyecta el ozono dentro de la cápsula articular, sin necesidad de anestesia y de formas ambulatoria, y se utilizan una agujas muy finitas para evitar el dolor. La persona debe repetir durante cinco semanas el tratamiento (una inyección semanal) y luego se hace un cuestionario para controlar la evolución de la artrosis entre la primera dosis y la quinta, y en función de ello, se determinará el resto de sesiones, ya que los hay que mejoran en la primera sesión y en cambio artrosis que no mejoran hasta pasadas las cinco primeras semanas.
Posteriormente y en función de cada paciente y las molestias de su artrosis, deberán repetir el tratamiento cada tantos meses o incluso alguno lo repite de forma anual. Más información en: Institut Català de Ozonoterapia



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