El herpes está producido por un virus, un microorganismo mutante que es inmune a los antibióticos pero no al ozono, ya que los efectos oxigenadores y oxidantes a nivel local de esta sustancia destruyen los virus que circulan por la sangre, detalla el doctor Eduard Álvarez, responsable de la unidad de ozonoterapia del grupo Idytec, Instituto de Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Circulatorias ubicado en Centro Médico Teknon.
Cuando surge una ampolla en los labios por herpes simple, los virus circulan por la sangre. Lo que hace la ozonoterapia es aniquilarlos y reforzar el sistema inmunitario de la persona.
Los efectos terapéuticos ya se notan a las dos sesiones, en dos o tres semanas ya se rebaja, por ejemplo, el dolor causado por el herpes zóster. Cuando esta dolencia infecciosa, que se encuentra en el organismo de todos aquellos que hayan pasado la varicela, permanece acantonada dentro de los nervios y no circula por el riego sanguíneo, entonces el pronóstico se complica y debe prolongarse el tratamiento.
La
ozonoterapia también está indicada para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de los enfermos de artrosis, incluso en sus fases más avanzadas, y por extensión para tratar todas aquellas afecciones caracterizadas por dolor en las articulaciones. El ozono, al tener propiedades antiinflamatorias y oxigenadoras, puede combinarse también con fisioterapia. En una
artrosis de cadera lo que se hace es anestesiar la zona, aplicar una infiltración con una aguja y, como el ozono es un gas, se reparte por toda la articulación. La terapia con ozono es igualmente factible en tratamientos anti-edad.