
Son frecuentes las consultas por dolor de rodilla ya que ésta es una de las patologías que más afecta a la población. El ozono, tal y como comenta el doctor Humberto Loscertales, director médico de Medicentre en Barcelona y experto en ozonoterapia, ofrece resultados muy buenos a la hora de aliviar e incluso revertir las alteraciones de algunas rodillas.
Como apuntábamos, esta es una molestia que ocurre con asiduidad y es de las que resultan más invalidantes. La persona que lo sufre busca solventar el problema y aliviar los dolores, sobre todo cuando ha llegado al extremo en que se le ha planteado la colocación de una prótesis. La acción del ozono resulta muy beneficiosa en este aspecto y se estima que 9 de cada 10 pacientes a quienes se les tiene que implantar una prótesis de este tipo pueden evitar el quirófano gracias a la ozonoterapia.
La Acción del Ozono
El ozono resulta inofensivo y se pueden efectuar las infiltraciones necesarias las veces que haga falta, ya sea a modo terapéutico o como preventivo. El ozono se introduce a través de un pinchazo que no duele nada y de forma inmediata la persona puede hacer vida normal. La técnica tan simple proporciona excelentes resultados. En el aspecto preventivo, los resultados del ozono son evidentes. Cuando surgen molestias iniciales se recomienda actuar de forma rápida para así acabar con ellas de forma radical.
Factor Regenerativo
El ozono además posee un factor regenerativo que hace que, además de tratar el dolor, se fomente la creación del nuevo cartílago. El ozono mejora el rendimiento energético celular y al aplicarlo sobre el cartílago se consigue que este crezca de nuevo de forma natural.
Tratamiento de la Rodilla
Lo primero que hay que hacer es una exploración para obtener información de donde proviene el dolor de rodilla. Resonancias y radiografías confirmaran si se ha producido un desgarro del cartílago o una afectación del cartílago, por ejemplo, y se podrá saber con precisión qué está ocurriendo. El tratamiento con ozono en la rodilla resulta muy agradecido porque el alivio es muy rápido, y con dos o tres sesiones se comienzan a notar los efectos. Si el desgaste de la zona es considerable, se necesitarán unos 5 o 6 meses de tratamiento, a los que seguirán unas sesiones de mantenimiento.