
El doctor Sergio Bonafonte, cirujano oftalmólogo, experto en retina y vítreo y director del Centro de Oftalmología Bonafonte de Barcelona, asegura que toda persona que llegue a los
cien años de edad "seguro" que tendrá que operarse de cataratas. Este trastorno va
restando progresivamente capacidad para ver con claridad y si no se interviene se puede perder la visión por completo.
Las cataratas no suelen requerir cirugía urgente, excepto en determinados casos:
cataratas evolucionadas con riesgo de glaucoma y luxación del propio cristalino, desprendimiento de retina y subida de presión en el ojo a consecuencia de una salida de proteínas hacia el humor acuoso.
Hoy en día las técnicas quirúrgicas avanzadas permiten practicar un incisión de menos de 3 milímetros en el ojo e introducir la punta de un aparato en las cataratas con el objetivo de destruirlas mediante ultrasonidos. Una vez eliminado el cristalino opacificado, se inserta un cristalino artificial o
lente intraocular. En algunas de estas operaciones se aprovecha para solucionar los problemas de vista cansada.
En la mayoría de los casos el paciente puede ver perfectamente al día siguiente de la intervención o al cabo de una semana.