
Científicos de Japón y Estados Unidos habrían desarrollado una técnica capaz de obtener células madre a partir de tejido adulto -en concreto de la piel humana-
con las mismas propiedades que las células embrionarias, logro que permitiría sortear la polémica sobre la clonación y manipulación de embriones por cuestiones éticas y morales.
La técnica revolucionaria consiste en un tratamiento genético que consigue
"reprogramar" las células adultas para que puedan generar distintos tipos de estas unidades biológicas fundamentales para la creación de vida.
El hallazgo es una esperanzadora noticia para la
medicina regenerativa, ya que podría ser una herramienta muy eficaz contra los rechazos inmunológicos que con frecuencia dificultan e incluso hacen fracasar diferentes clases de trasplantes e injertos. Manteniendo la cautela necesaria en cuanto a los problemas que puedan ir surgiendo a partir de ahora con los cultivos de los tejidos o por la posible aparición de obstáculos inesperados, otra de las aplicaciones del descubrimiento podría ser la mejora de las terapias contra una variada gama de graves enfermedades, entre las cuales destacarían el cáncer y la diabetes.