
El periodista especializado en viajes y único de su profesión en España que ha visitado todos los países del planeta Tierra, Román Hereter, relata que se le pone "la piel de gallina" al recordar que "un amigo mío
murió de malaria por no haberse tomado las pastillas" recomendadas para determinados destinos exóticos. "Le diagnosticaron una gripe y era una malaria cerebral", agrega.
Hereter explica que para la malaria hay que tomarse unas pastillas profilácticas una semana antes de partir, durante el viaje y por un periodo de 4 semanas tras el regreso. De todos modos, el periodista confiesa haber viajado más de una vez sin haber tomado las pertinentes precauciones médicas porque "a veces te sale un viaje o quedan libres unas plazas en el último momento y no tienes tiempo". También admite no llevar nunca un botiquín en el equipaje, pero "gracias a Dios siempre hay alguien que lo lleva", lo que le permite tener acceso a medicamentos aunque sea in extremis.
Este periodista especializado en viajes cree que estuvo a las puertas de la muerte en Tuvalu, un archipiélago de islas localizado en el Océano Pacífico. Allí, tras comer un caracol de mar en mal estado, empezó a sufrir fuertes dolores de hígado acompañados de vómitos, algunos de ellos sanguinolentos, deshidratándose a medida que iba devolviendo el agua que le proporcionaban. El médico que tenía que atenderle en el hospital no pudo ser localizado enseguida porque estaba participando en las celebraciones de la fiesta de independencia del país. Hereter estaba tan desesperado que llegó a pedir a una enfermera que le cogiera de la mano para no sentirse solo en los últimos momentos de su vida, al estar firmemente convencido de que estaba a punto de expirar. Pero entonces le pusieron las manos en la espalda -sin que sepa a ciencia cierta si se trataba de una práctica de reiki-, y notó un gran alivio, dando tiempo a que al cabo de una hora llegara el médico para inyectarle suero, tras lo cual remontó.