El 58% de las personas que se engloban en este grupo son mujeres, frente al 42% que son hombres, y el grupo de edad en el que es más frecuente es de 55 a 64 años. En cuanto a su relación con la nicotina, el 56% afirma que esta sustancia tiene un completo control sobre él y piensa que fumar es más una adicción física que psíquica.
El 60% siente miedo de fallar al intentar dejar de fumar y el 72% piensa que no puede dejar de fumar sin ayuda. El 34% piensa además que es esencial un programa de ayuda cuando se intenta dejar de fumar e incluso el 37% estima que los grupos de ayuda con otros fumadores son provechosos al dejar de fumar o reducir el número de cigarros.
Junto con el 25% de los fumadores que desean dejar de fumar y que se considera adicto desesperado, el 17% cree que puede dejar de fumar y que cuando esté preparado lo dejará, y el 20% piensa en reducir el número de cigarros que fuma al día como forma de dejarlo. No obstante, el 38% del total de las personas encuestadas no tiene previsto dejar de fumar: el 22% por no estar preparado para abandonar este hábito y el 16% por disfrutar fumando y no desear dejarlo.
En palabras de Maite Alibau, directora de Novartis Consumer Health OTC, “en el pasado, las campañas para dejar de fumar se han centrado en los peligros de fumar en la salud de las personas. No hay duda alguna que éstas han ayudado a concienciar a la sociedad de los riesgos del tabaco, pero ahora es necesario ir más allá y analizar las necesidades de los fumadores que quieren dejar de fumar con el fin de plantearles una ayuda efectiva y real”.
Las necesidades de motivación y/ o emocionales de los fumadores que desean dejar de fumar son: ayuda para ser libres frente al tabaco, hacerlo más fácil y llevadero el dejarlo, entender que es difícil dejarlo, ayudarles a dejarlo sin perder ninguna de sus pasiones por vivir, que la forma de dejarlo sea más agradable, que le haga sentir que tiene el control del proceso de dejar de fumar y que tiene un papel activo contra su deseo de fumar. A este respecto, los parches de sustitución de nicotina Nicotinell® están indicados para ayudar a los fumadores que desean abandonar este hábito y experimentan gran dificultad para conseguirlo debido a su nicotino-dependencia.
Además, Nicotinell® ofrece un amplio abanico de presentaciones y dosis para la individualización de la sustitución de la nicotina que cada persona requiere: parches de 30, 20 y 10 miligramos en tratamiento de duración de 12 semanas, chicles con sabor nicotina, menta y fresa, y comprimidos de 1mgr. para chupar con sabor a menta.
Nicotinell® reduce la abstinencia que habitualmente se presenta al dejar de fumar, pero no proporciona la misma "satisfacción" que un cigarrillo. Con productos como éste, quienes quieren dejar de fumar tienen el doble de oportunidades de abandonar el hábito que aquellas que no utilizan esta ayuda. Asimismo, al igual que otros sustitutivos y frente a otros tratamientos, Nicotinell® no tiene efectos secundarios (trastornos del sueño, náuseas, etc.).
Dejaré de fumar cuando pueda
El 17% de los fumadores encuestados cree que puede dejar de fumar y que cuando esté preparado lo dejará utilizando chicles o parches sustitutivos de la nicotina, terapia que creen que es eficaz para ellos. Tienen una alta adicción pero no admiten su dependencia a la nicotina sino que piensan que fumar es un hábito. Están menos desesperados por abandonar el tabaco que el grupo anterior, aunque ponen de manifiesto que hacerlo sería un logro en su vida.
El 56% de las personas que se engloban en este grupo son mujeres, frente al 44% de hombres, y el grupo de edad en el que es más frecuente, al igual que el grupo anterior, es de 55 a 64 años.
El 49% tiene una alta adicción a la nicotina y el 19% cree que la nicotina tiene un completo control sobre él y, a diferencia del grupo anterior, el 25% piensa que fumar es más una adicción psíquica que física. Dejar de fumar sería uno de los grandes logros de su vida para el 61% de los fumadores de este grupo. Por último, el 63% piensa que no puede dejar de fumar sin ayuda, de forma que el 24% estima, además, esencial un programa de ayuda cuando se intenta dejar de fumar.
Sin querer dejar de fumar
El 38% de los 2.200 fumadores consultados no tiene previsto dejar de fumar: el 22% afirma no estar preparado para abandonar este hábito y el 16% afirma disfrutar fumando y no desear dejarlo.
Ambos grupos de fumadores presentan un nivel bajo de dependencia a la nicotina y les gusta fumar. La diferencia entre ambos grupos es que mientras que en el primero los fumadores no se ven preparados para dejar de fumar y no lo han intentado nunca, en el segundo realmente no desean dejarlo y creen que podrían hacerlo si realmente tuvieran esa necesidad. Sin embargo, la franja de edad en la que es más frecuente no querer dejar de fumar por ambos motivos coincide, siendo de 21 a 34 años.

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