
Un 10% de la población de todo el mundo sufre
hepatitis B. En el caso de España, 800.000 personas padecen esta enfermedad. Los médicos han detectado un aumento considerable de estos pacientes a raíz del aumento de
inmigrantes que han traído el
virus al país.
Pero el problema reside en todos aquellos casos en que la enfermedad no muestra sus síntomas. En estos casos, que son frecuentes, no se suele llegar a diagnosticar la
hepatitis B y, por tanto, los afectados lo desconocen.
La
hepatitis es una afección o
enfermedad inflamatoria que afecta al
hígado. Su causa puede ser
infecciosa (viral, bacteriana, etc.),
inmunológica (por auto-anticuerpos) o
tóxica (por ejemplo por alcohol, venenos o fármacos). También es considerada como una enfermedad de
transmisión sexual.
El doctor
Antonio González,
hepatólogo del
Hospital Vall d'Hebrón y de la
Clínica Quirón de Barcelona, afirma que esta enfermedad es muy frecuente en Extremo Oriente, en África subsahariana, Suramérica y países europeos. Por ello, los expertos dicen que los
inmigrantes contagian a las personas sanas. La vía de contagio habitual es por
transmisión sexual pero en los países con más casos el contagio se da al nacer por transmisión de la madre a los niños.
Los
fármacos que existen hoy en día son fáciles de tomar y ayudan a convivir con la enfermedad. Ahora se dispone de medicinas de tipo oral muy eficaces que tan sólo se debe tomar
una pastilla al día.
Ahora se hay
fármacos que logra que el virus no lesione el
hígado y se pueda convivir con la enfermedad. Todos estos provocan
resistencias. Por ello, el disponer de más
fármacos permite ir cambiando o combinando los medicamentos.
En algunos casos, la hepatitis B llega a ser un cáncer. Aún así, "
debe pasar por una cirrosis" explica el doctor
González. Y es que la
cirrosis, provocada por el abuso del alcohol, produce problemas en células hepáticas.